Preguntas técnicas frecuentes sobre equipos de trabajo


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  • Según el apartado 3 de la norma UNE-EN 280: 2014 + A1: 2016 Plataformas elevadoras móviles de personal. Cálculos de diseño. Criterios de estabilidad. Construcción. Seguridad. Exámenes y ensayos, se definen las plataformas elevadoras móviles de personal (en adelante, PEMP) como: “Máquina móvil destinada a desplazar personas hasta una posición de trabajo, donde llevan a cabo una tarea desde la plataforma, con la intención de que las personas entren y salgan de la plataforma de trabajo sólo desde las posiciones de acceso a nivel del suelo o sobre el chasis y que consiste como mínimo de una plataforma de trabajo con controles, una estructura extensible y un chasis”.

    De acuerdo con esta definición que forma parte de la norma no se debería utilizar una PEMP para realizar la función de ascensor, circunstancia que debería indicarse en el manual de instrucciones de la citada PEMP haciendo referencia a la prohibición de entrar o salir de la plataforma si está elevada.

    Además, se debe tener en cuenta que en el punto 1.3 del anexo II del Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, se establece que:

    “Los equipos de trabajo no deberán utilizarse de forma o en operaciones o en condiciones contraindicadas por el fabricante. Tampoco podrán utilizarse sin los elementos de protección previstos para la realización de las operaciones de que se trate. Los equipos de trabajo sólo podrán utilizarse de forma o en operaciones o en condiciones no consideradas por el fabricante, si previamente se ha realizado una evaluación de los riesgos que ello conllevaría y se han tomado las medidas pertinentes para su eliminación o control”.

    Le sugerimos la consulta de las notas técnicas de prevención (NTP) nos 1039 y 1040 y el documento divulgativo Condiciones de seguridad y salud exigibles a la maquinaria de obra: plataformas elevadoras móviles de personal, editados por el INSST, que señalan los distintos riesgos asociados a la utilización de estos equipos así como las medidas de prevención y protección más idóneas.

  • Las estanterías (equipos de almacenaje) se pueden considerar como un equipo de trabajo al ser una instalación utilizada en el trabajo y, por tanto, les es de aplicación el contenido del Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo. La obligación de cumplir con este real decreto viene avalada por la definición de equipo de trabajo contenida en su artículo 2, letra a) que establece: “Equipo de trabajo: cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizado en el trabajo”.

    De las disposiciones del mencionado texto legislativo cabe destacar que los equipos deberán ser instalados y mantenidos adecuadamente para garantizar su seguridad estructural y los trabajadores que los utilicen informados y formados de forma específica, sin perjuicio del cumplimiento del resto de disposiciones contenidas en el mencionado real decreto que les sean de aplicación.

    Con la finalidad de facilitar la correcta aplicación de las exigencias del real decreto, el INSST ha elaborado distintos documentos, no vinculantes. Uno de ellos es la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los equipos de trabajo. Otro lo constituye la NTP 852: Almacenamiento en estanterías metálicas, en cuyo apartado de mantenimiento establece numerosos requisitos relativos a las inspecciones periódicas a llevar a cabo y referencias normativas al respecto.

    Para más información, también puede ser de su interés la consulta de las normas UNE EN 15635:2010. Almacenaje en estanterías metálicas. Uso y mantenimiento del equipo de almacenamiento, UNE EN 15878:2011. Sistemas de almacenamiento en estanterías metálicas. Términos y definiciones, UNE 58013:2010. Almacenaje en estanterías metálicas. Requisitos para el tratamiento de elementos dañados y UNE 58014:2012. Almacenaje en estanterías metálicas. Validación de los equipos de almacenaje.

     

     

  • Los andamios solo podrán ser montados, desmontados o modificados bajo la dirección de una persona con formación universitaria o profesional, que lo habilite para ello.

    Del mismo modo los andamios serán inspeccionados por una persona con formación universitaria o profesional, que lo habilite para ello. Estas inspecciones se realizarán antes de su puesta en servicio, de manera periódica y tras cualquier modificación, periodo de no utilización, exposición a la intemperie, sacudidas sísmicas o cualquier otra circunstancia que hubiera podido afectar a su resistencia o a su estabilidad.

    En relación con la formación profesional, hasta la fecha, no existe en el Catálogo Modular de Cualificaciones Profesionales del Sistema Nacional de Cualificaciones y Formación Profesional ningún módulo formativo específico que habilite para la dirección e inspección de andamios que precisen plan de montaje, de utilización y de desmontaje.

    Para aquellos andamios en los que no es obligatoria la elaboración de un plan de montaje, de utilización y de desmontaje, es decir, aquellos que no están incluidos en la siguiente relación: 

    ·    Plataformas suspendidas de nivel variable (de accionamiento manual o motorizado), instaladas temporalmente sobre un edificio o una estructura para tareas específicas.

    ·    Plataformas elevadoras sobre mástil.

    ·    Andamios constituidos con elementos prefabricados apoyados sobre terreno natural, soleras de hormigón, forjados, voladizos u otros elementos cuya altura, desde el nivel inferior de apoyo hasta la coronación de la andamiada, exceda de 6 m o dispongan de elementos horizontales que salven vuelos y distancias superiores entre apoyos de más de 8 m.

    ·    Andamios instalados en el exterior, sobre azoteas, cúpulas, tejados o estructuras superiores cuya distancia entre el nivel de apoyo y el nivel del terreno o del suelo exceda de 24 m de altura.

    ·    Torres de acceso y torres de trabajo móviles en las que los trabajos se efectúen a más de 6 metros de altura desde el punto de operación hasta el suelo.

    la dirección del montaje y desmontaje, así como la inspección de los mismos, podrá ser también realizada por una persona que disponga de una experiencia certificada por el empresario en esta materia de más de dos años y cuente como mínimo con la formación preventiva correspondiente al nivel básico, de acuerdo con el apartado 1 del artículo 35 del Reglamento de los Servicios de Prevención.

     

     

  • Permanece en vigor el Decreto de 26 de julio de 1957 en lo relativo a los trabajos prohibidos a los menores de 18 años. En este decreto se prohíbe, en particular, a los menores la conducción de vehículos de tracción mecánica.

    Por otra parte, el artículo 27 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, trata de forma general las particularidades y limitaciones que implica la incorporación al trabajo de jóvenes menores de dieciocho años.

  • Actualmente, existe mucha confusión respecto a esta formación específica para conducir equipos móviles automotores, pues hay asociaciones gremiales, fabricantes, entidades formadoras, etc. que emiten certificados y/o carnés que, sin ser oficiales ni obligatorios, acreditan unos conocimientos adecuados en el manejo de dichos equipos. No obstante, será el empresario, en última instancia, el que deberá decidir si la formación recibida/acreditada por dicho trabajador es suficiente (en caso contrario deberá ampliarse) para el manejo de un determinado equipo de trabajo, y así poder dar cumplimiento a lo establecido en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.

    Los tipos de carnés/ certificados existentes podrían resumirse de la siguiente manera:

    ·        Solo en el caso de Grúas móviles autopropulsadas (Real Decreto 837/2003, de 27 de junio, por el que se aprueba el nuevo texto modificado y refundido de la Instrucción técnica complementaria "MIE-AEM-4" del Reglamento de aparatos de elevación y manutención, referente a grúas móviles autopropulsadas) y en el de Grúas Torre (Real Decreto 836/2003, de 27 de junio, por el que se aprueba una nueva Instrucción Técnica complementaria “MIE-AEM-2” del Reglamento de aparatos de elevación y manutención, referente a grúas torre para obras u otras aplicaciones) existe un carné oficial y obligatorio para la conducción de dichos equipos.

    ·         Certificados de Profesionalidad regulados por el Real Decreto 34/2008, de 18 de enero, por el que se regulan los certificados de profesionalidad, que incluyen algunos módulos formativos que garantizan el nivel de conocimientos necesarios para la conducción de algunos equipos de trabajo móviles automotores. Estos certificados de profesionalidad son oficiales pero no obligatorios.

    ·        Certificados y/o Carnés gremiales. Algunas asociaciones gremiales y los propios fabricantes de maquinaria automotora proponen una serie de cursos de formación para su utilización que incluyen un certificado o carné que, sin ser oficial ni obligatorio, acredita unos conocimientos en el manejo de las mismas.

    ·        Carné y/ o certificado para un sector determinado.  Algunos sectores (por ejemplo el de la Construcción) exigen una formación en materia de prevención de riesgos laborales en relación con los oficios y puestos del sector, que es obligatoria y oficial (por convenio) para trabajar dentro del propio sector.  Una forma de acreditar dicha formación (pero no la única) es a través de la tarjeta profesional de la construcción.

  • Los criterios para determinar que una línea de producción (grupo de máquinas) es una máquina (conjunto de máquinas en el sentido de la Directiva 2006/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de mayo de 2006, relativa a las máquinas y por la que se modifica la Directiva 95/16/CE (refundición)  ( en adelante, Directiva 2006/42/CE ) son que, para llegar a un mismo resultado, estén dispuestas y accionadas para trabajar como una sola máquina[1].

    Para que un grupo de máquinas se considere un conjunto de máquinas deben cumplirse todos los requisitos siguientes:

    ·        Las unidades que lo integran están montadas conjuntamente para realizar una función común, por ejemplo, la fabricación de un producto determinado.

    ·        Las unidades que lo integran están vinculadas funcionalmente de modo que el funcionamiento de cada unidad repercute directamente en el de otras unidades o en el del conjunto general.

    ·        Las unidades que lo integran tienen un sistema de mando común[2].

    La seguridad de los conjuntos de máquinas no solo depende de la seguridad en el diseño y la fabricación de las unidades que lo componen sino también de la adecuación  de las unidades y las interfaces existentes entre ellas. Por lo tanto, la evaluación de riesgos del conjunto debe cubrir ambos aspectos.

    El fabricante de un conjunto de máquinas que cumpla las condiciones citadas está obligado a cumplir las disposiciones de la Directiva 2006/42/CE y, entre ellas, el procedimiento de evaluación de la conformidad apropiado, conforme a lo dispuesto en su artículo 12, que implica constituir un expediente técnico de construcción, elaborar una declaración CE de conformidad y colocar en el conjunto el marcado CE. 

    Sin embargo, un grupo de máquinas que estuviesen conectadas entre sí pero en el que cada máquina funcionase de manera independiente del resto no se consideraría un “conjunto de máquinas” del ámbito de aplicación de la directiva citada.


    [2] El sistema de mando de un conjunto de máquinas tiene requisitos esenciales particulares que se recogen en el punto 1.2.4.4. del Anexo I del Real Decreto 1644/2008.

     

  • Se dice que un andamio responde a una configuración tipo reconocida cuando su diseño es conforme a una Nota de cálculo y ha sido ensayada por el fabricante del andamio o, a su elección, por un laboratorio acreditado.

     

     

  • El marcado CE es un requisito de comercialización exigible a determinados productos que se encuentran en el ámbito de aplicación de las Directivas de Nuevo Enfoque.

    En relación con los andamios, aquellos que son considerados máquinas y se encuentran por tanto dentro del ámbito de aplicación de la Directiva de Máquinas, son los que deben disponer de marcado CE para su comercialización. A saber:

    ·        Plataformas suspendidas de nivel variable

    ·        Plataformas elevadoras sobre mástil 

    Los andamios que no son considerados máquinas (p.e. los andamios tubulares) no llevarán el marcado CE. Es más: está prohibido que exhiban dicho distintivo.

     

  • Según el apartado 4.3.7 del anexo II Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, “Los andamios sólo podrán ser montados, desmontados o modificados sustancialmente bajo la dirección de una persona con formación universitaria o profesional que lo habilite para ello, y por trabajadores que hayan recibido una formación adecuada y específica para las operaciones previstas, que les permita enfrentarse a riesgos específicos de conformidad con las disposiciones del artículo 5, destinada en particular a:

    a)      La comprensión del plan de montaje, desmontaje o trasformación del andamio de que se trate.

    b)      La seguridad durante el montaje, el desmontaje o la trasformación del andamio de que se trate.

    c)      Las medidas de prevención de riesgos de caída de personas o de objetos.

    d)      Las medidas de seguridad en caso de cambio de las condiciones meteorológicas que pudiesen afectar negativamente a la seguridad del andamio de que se trate.

    e)      Las condiciones de carga admisible.

    f)   Cualquier otro riesgo que entrañen las mencionadas operaciones de montaje, desmontaje y transformación”.

    Por otra parte, si para la instalación del andamio no fuese precisa la elaboración de un plan de montaje, de utilización y de desmontaje, como se señala en el apartado 4.3.3 del real decreto, serán de aplicación las excepciones de los apartados 4.3.7 y 4.3.8 y su dirección e inspección podrá ser llevada a cabo por personas que dispongan de una experiencia certificada por el empresario en esta materia de más de dos años y cuenten con la formación preventiva correspondiente, como mínimo las funciones de nivel básico según el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.

    Estas excepciones no afectan a los trabajadores que montan y desmontan estos andamios, que deberán contar con la formación adecuada y especifica citada en el apartado 4.3.7 en los puntos a) a f) del citado convenio de la construcción.

     

  • Los equipos de trabajo se podrán utilizar siempre que cumplan las disposiciones mínimas aplicables establecidas en el Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, anexo I y II. Por tanto, este tipo de andamios se podrán utilizar cuando cumplan dichas disposiciones. Entre ellas podemos destacar:

    ·        Cuando no se disponga de nota de cálculo del andamio, deberá efectuarse un cálculo de la resistencia y estabilidad.

    ·        Las plataformas de trabajo, las pasarelas y las escaleras de los andamios deberán construirse, dimensionarse, protegerse y utilizarse de forma que se evite que las personas caigan o estén expuestas a caídas de objetos.

    En el ámbito de la Construcción, este tipo de andamios no normalizados únicamente podrán utilizarse cuando, cumpliendo las condiciones y normas de utilización establecidas en el Convenio General de la Construcción, no sea requerido un plan de montaje, de utilización y de desmontaje. Esto es: para alturas no superiores a 6 m y que además no superen los 8 m de distancia entre apoyos y siempre que no estén situados sobre azoteas, cúpulas, tejados, estructuras superiores o balconadas a más de 24 m desde el nivel del terreno o del suelo.

    En cualquier caso, será la evaluación de riesgos la que determine si es posible la utilización de este tipo de equipos de trabajo y en qué condiciones.

     

  • Las escaleras de mano entre las que se encuentran las escaleras de tijera no están reguladas por ningún reglamento que exija su homologación. Por otra parte, su comercialización tampoco está regulada por ninguna directiva de producto específica que le exija un marcado CE, por lo que estaría afectada por la Directiva 2001/95/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 3 de diciembre de 2001, relativa a la seguridad general de los productos, transpuesta a la legislación nacional por Real Decreto 1801/2003, de 26 de diciembre, sobre seguridad general de los productos. Esta reglamentación establece la obligatoriedad a los productores o distribuidores de poner en el mercado únicamente productos seguros.

    En su artículo 3 se especifica que “cuando no exista disposición normativa de obligado cumplimiento aplicable o ésta no cubra todos los riesgos o categorías de riesgos del producto, para evaluar su seguridad, garantizando siempre el nivel de seguridad que los consumidores pueden esperar razonablemente, se tendrán en cuenta los siguientes elementos:

    a) Normas técnicas nacionales que sean transposición de normas europeas no armonizadas.

    b) Normas UNE.

    c) Las recomendaciones de la Comisión Europea que establezcan directrices sobre la evaluación de la seguridad de los productos.

    d) Los códigos de buenas prácticas en materia de seguridad de los productos que estén en vigor en el sector, especialmente cuando en su elaboración y aprobación hayan participado los consumidores y la Administración pública.

    e) El estado actual de los conocimientos y de la técnica”.

    En el caso de las escaleras de mano deberían ser conformes con las normas de la serie UNE EN 131, que proporcionan los tipos, tamaños, requisitos, ensayos y marcado de las citadas escaleras.

  • El Real Decreto 837/2003, de 27 de junio, por el que se aprueba el nuevo texto modificado y refundido de la Instrucción técnica complementaria "MIE-AEM-4" del Reglamento de aparatos de elevación y manutención, referente a grúas móviles autopropulsadas, establece dentro del contenido formativo, para la obtención del carné de operador de estas máquinas, la formación sobre trabajo en operaciones especiales con la grúa como, por ejemplo, la elevación de una carga con más de una grúa.

    Otra referencia normativa sobre la utilización simultánea de varios equipos de elevación de cargas no guiadas para elevar una carga se encuentra en el anexo II, apartado 3, punto 2, letra e). Condiciones de utilización de equipos de trabajo para la elevación de cargas,  del Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo:

    “…En particular cuando dos o más equipos de trabajo para la elevación de cargas no guiadas deban elevar simultáneamente una carga, deberá elaborarse y aplicarse un procedimiento con el fin de garantizar una buena coordinación de los operadores”.

    Por consiguiente, sí será posible elevar una misma carga con dos o más equipos siempre que se cumplan las condiciones anteriores.

  • El plan de montaje, de utilización y de desmontaje será obligatorio en los siguientes tipos de andamios:

    -        Plataformas suspendidas de nivel variable instaladas temporalmente sobre un edificio o una estructura para tareas específicas,

    -        Plataformas elevadoras sobre mástil.

    -        Andamios constituidos con elementos prefabricados apoyados sobre terreno natural, soleras de hormigón, forjados, voladizos u otros elementos cuya altura, desde el nivel inferior de apoyo hasta la coronación de la andamiada, exceda de 6 m o dispongan de elementos horizontales que salven vuelos y distancias superiores entre apoyos de más de 8 m. Se exceptúan los andamios de caballetes o borriquetas.

    -      Andamios instalados en el exterior, sobre azoteas, cúpulas, tejados o estructuras superiores cuya distancia entre el nivel de apoyo y el nivel del terreno o del suelo exceda de 24 m de altura.

    -      Torres de acceso y torres de trabajo móviles en los que los trabajos se efectúen a más de 6 metros de altura desde el punto de operación hasta el suelo.

    En el caso de plataformas suspendidas de nivel variable y plataformas elevadoras de mástil, por serles de aplicación una normativa específica en materia de comercialización, el citado plan podrá ser sustituido por las instrucciones específicas del fabricante, proveedor o suministrador, sobre el montaje, la utilización y el desmontaje de los equipos, salvo que estas operaciones se realicen de forma o en condiciones o circunstancias no previstas en dichas instrucciones.

    De igual manera, en el ámbito de la Construcción, según establece el artículo 171.4 del Convenio General de la Construcción, en los andamios que cuenten con el correspondiente certificado de producto expedido por un organismo nacional de certificación se aplicará la posible sustitución del plan por las instrucciones del fabricante, siempre que el andamio se monte según la configuración tipo establecida en las citadas instrucciones y para las operaciones y usos indicados por el mismo.

     

  • La resistencia y estabilidad de un andamio son dos factores clave para garantizar la seguridad de los trabajadores durante su utilización. Ambos dependen de la configuración del andamio, es decir, de la disposición y conexión de sus componentes.

    Por este motivo, cuando no se disponga de la Nota de cálculo en la que se justifica la resistencia y estabilidad de un andamio para la configuración elegida, deberá realizarse su cálculo. Por ejemplo, será necesario el cálculo de resistencia y estabilidad cuando se utilicen configuraciones estructurales no previstas por el fabricante o se añadan elementos o componentes que pueden modificar las cargas a las que se verá sometido el andamio (instalación de lonas o de medios mecánicos de elevación, como garruchas y maquinillos, etc.)

     

  • Que dispone de un certificado -certificado de producto-, expedido por una entidad de certificación acreditada que asegura la conformidad del andamio con los requisitos de las normas aplicables (serie de normas UNE-EN 12810 y UNE-EN 12811). Dicho certificado permite al fabricante demostrar que ha diseñado y fabricado el andamio en base a dichas normas y lo ha sometido a los controles y ensayos en ellas exigidos.