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¿Se debe realizar una vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos a principios activos o medicamentos?

Sí. El establecimiento de una vigilancia médica específica de los trabajadores expuestos a principios activos es esencial. El empresario debe garantizar una vigilancia adecuada y específica de la salud de los trabajadores en relación con los riesgos por exposición a principios activos, realizada por personal sanitario competente, según determinen las autoridades sanitarias en las pautas y protocolos que se elaboren, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 37 del Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. Dicha vigilancia deberá ofrecerse a los trabajadores en las siguientes ocasiones:

  1. Antes del inicio de la exposición.
  2. A intervalos regulares en lo sucesivo, con la periodicidad que los conocimientos médicos aconsejen, considerando el principio activo, el tipo de exposición y la existencia de pruebas eficaces de detección precoz.
  3. Cuando sea necesario por haberse detectado en algún trabajador de la empresa, con exposición similar, algún trastorno que pueda deberse a la exposición a principios activos.

Se deberá prestar una especial atención a las mujeres en edad reproductiva, embarazadas y en período de lactancia.

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¿Se debe informar y formar a los trabajadores que puedan estar expuestos a principios activos o medicamentos?

Sí. De conformidad con los artículos 18 y 19 de la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, el empresario deberá formar e informar a los trabajadores y a sus representantes sobre los riesgos y las medidas preventivas a adoptar para garantizar su seguridad y su salud.

Asimismo, el empresario tomará las medidas necesarias para garantizar que los trabajadores reciban una formación suficiente y adecuada e información precisa basada en todos los datos disponibles, en particular en forma de instrucciones, en relación con:

  1. Los riesgos potenciales para la salud.
  2. Las precauciones que se deberán tomar para prevenir la exposición.
  3. Las disposiciones en materia de higiene personal.
  4. La utilización y empleo de equipos y ropa de protección.
  5. Las consecuencias de la selección, de la utilización y del empleo de equipos y ropa de protección.
  6. Las medidas que deberán adoptar los trabajadores, en particular el personal de intervención, en caso de incidente y para la prevención de incidentes.
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¿Quién es Autoridad Competente en este tema?

La Autoridad Competente en lo referente a principios activos y medicamentos es la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Puede consultar más información sobre esta Agencia aquí.

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¿Qué sistemas de categorización existen para principios activos en la industria farmacéutica?

Los principales sistemas de categorización para principios activos en la industria farmacéutica son:

  • Sistema de Naumann (1996) (véase la NTP nº 722)
  • Sistema de SafeBridge Consultants Inc (2005) (véase la NTP nº 798)

A partir de las medidas preventivas asociadas a los criterios de clasificación de los principios activos establecidos por Naumann y por SafeBridge, en la NTP nº 798 se indican las principales medidas preventivas indicativas a adoptar en función únicamente de la categoría específica del fármaco a manipular, y que, en cada caso, deberán adecuarse a los resultados de la evaluación de riesgos del proceso.

NTP

icono-link NTP 722 - Los fármacos en la industria farmacéutica (II): control de la exposición por categorías

icono-link NTP 798 - Industria farmacéutica: medidas preventivas de la exposición a principios activos

icono-link NTP 1104 - Industria farmacéutica: clasificación de principios activos en categorías

​​​​​​​​​​​​​​icono-link NTP 1105 - Industria farmacéutica: medidas para la prevención de la exposición a principios activos

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¿Cómo se clasifican los principios activos en categorías?

En el ámbito de la industria químico-farmacéutica, se puede recurrir a asignar al principio activo una de las categorías de un sistema establecido al efecto, que representan bandas o zonas de exposición ocupacional. El sistema de categorías es una alternativa a la higiene industrial clásica para el control de la exposición laboral a contaminantes presentes en el lugar de trabajo, que se basa en dos variables:

  • Una clasificación de peligrosidad del principio activo, en base a sus propiedades toxicológicas y farmacológicas.
  • Una estrategia de actuación preventiva definida para cada categoría, para el control de la exposición y protección de los trabajadores y del medio ambiente.
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¿Cómo evaluar los riesgos de un principio activo cuando no se dispone de un valor límite?

En primer lugar se debe tener en cuenta que frente a los riesgos derivados de la exposición a agentes químicos, en este caso principios activos, se debe aplicar el Real Decreto 374/2001 sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo.

Además, en el caso que los principios activos manipulados cumplan los criterios para su clasificación como cancerígeno o mutágeno en células germinales de categoría 1A o 1B establecidos en el anexo I del Reglamento (CE) nº 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas (Reglamento CLP), se aplicarán las disposiciones del Real Decreto 665/1997, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos o mutágenos durante el trabajo.

Asimismo, en la evaluación de riegos se debe tener en cuenta lo indicado en el Real Decreto 39/1997, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, respecto a las trabajadoras embarazadas o en periodo de lactancia natural (RD 39/1997, art. 4 y anexos VII y VIII).

A fin de evaluar el riesgo derivado de la exposición a principios activos, en la industria farmacéutica se suele realizar una evaluación cualitativa o control banding (bandas de control). Si bien el término “control banding” es, en general, el más utilizado actualmente para la evaluación cualitativa del riesgo derivado de la exposición a sustancias químicas, en la industria farmacéutica se emplea habitualmente el término “sistema de categorías”.

En primer lugar se ha de asignar el principio activo a una de las categorías de un sistema establecido al efecto, que representan bandas o zonas de exposición ocupacional. Cada categoría lleva asociado un intervalo de concentraciones ambientales, que implican unas determinadas medidas preventivas y de protección para la manipulación de estas sustancias (prácticas de trabajo, nivel de contención, ventilación, equipos de protección individual, tratamiento de residuos, etc.) para mantener la exposición del trabajador dentro de este intervalo de concentración establecido.

Además, también es posible establecer un valor límite de exposición profesional (OEL -occupational exposure limit) de carácter “interno”. Para ello, es necesario disponer de la mayor información posible acerca de las características farmacológicas y toxicológicas de la sustancia.

NTP

icono-link NTP 724 - Los fármacos en la industria farmacéutica (IV): valores guía de exposición profesional

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¿Cuándo un medicamento se considera peligroso?

Los medicamentos peligrosos son aquellos que presentan una o más de las características de peligrosidad en humanos que se detallan a continuación (National Institute for Occupational Safety and Health -NIOSH-), (2014):

  • Carcinogenicidad
  • Teratogenicidad u otra toxicidad para el desarrollo
  • Toxicidad reproductiva
  • Toxicidad en órganos a bajas dosis
  • Genotoxicidad
  • Nuevos medicamentos con perfiles de estructura y toxicidad similar a medicamentos existentes que se determinaron como peligrosos según los criterios anteriores

El grupo más importante de medicamentos peligrosos lo constituyen los antineoplásicos. Son sustancias que impiden el desarrollo, crecimiento, o proliferación de células tumorales malignas. Estas sustancias pueden ser de origen natural, sintético o semisintético.

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¿Cuál es la diferencia entre principio activo y medicamento?

Un principio activo (o sustancia activa) es toda sustancia o mezcla de sustancias destinadas a la fabricación de un medicamento y que, al ser utilizadas en su producción, se convierten en un componente activo de dicho medicamento destinado a ejercer una acción farmacológica, inmunológica o metabólica con el fin de restaurar, corregir o modificar las funciones fisiológicas, o de establecer un diagnóstico.

Un medicamento es toda sustancia o combinación de sustancias que se presente como poseedora de propiedades para el tratamiento o prevención de enfermedades en seres humanos o que pueda usarse en seres humanos o administrarse a seres humanos con el fin de restaurar, corregir o modificar las funciones fisiológicas ejerciendo una acción farmacológica, inmunológica o metabólica, o de establecer un diagnóstico médico.

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Programa Interlaboratorios de Control de Calidad (PICC)

La evaluación de la exposición laboral a agentes químicos implica la realización de análisis en muestras ambientales y biológicas. Los especialistas en el tema conocen que los resultados analíticos están afectados por errores, por lo que para poder demostrar la validez, los laboratorios necesitan implantar un sistema de aseguramiento de la calidad.

Un capítulo indispensable de este sistema es el control de calidad que incluye, además del control interno, la participación en programas de ensayos de aptitud. La participación en estos programas, también llamados interlaboratorios o de intercomparación, está recomendada en las normas de calidad para laboratorios de ensayo, es un requisito habitualmente exigido por las entidades de acreditación y en algunos casos puede venir obligada por la legislación vigente.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), en colaboración con los organismos correspondientes de las Comunidades Autónomas, ofrece a los laboratorios que realicen este tipo de análisis la participación en el Programa Interlaboratorios de Control de Calidad (PICC). Corresponde al INSST la coordinación general y cada uno de los programas específicos que lo integran están organizados por las entidades correspondientes.

PROGRAMAS ESPECÍFICOS

icono-link Fibras de amianto. PICC-FA

icono-link Metales en filtros. PICC-Met

icono-link Metales en orina. PICC-MetU

icono-link Vapores orgánicos. PICC-VO

icono-link Gravimetrías. PICC-Gr

icono-link Sílice cristalina. PICC-Sil

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Límites de exposición Profesional (LEP)

Los límites de Exposición Profesional (LEP) son los valores de referencia para la evaluación y control de los riesgos inherentes a la exposición, principalmente por inhalación, a los agentes químicos presentes en los puestos de trabajo y, por lo tanto, para proteger la salud de los trabajadores.

No constituyen una barrera definida de separación entre situaciones seguras y peligrosas.

Límites de Exposición Profesional se establecen para su aplicación en la práctica de la Higiene Industrial y no para otras aplicaciones. Así, por ejemplo, no deben utilizarse para la evaluación de la contaminación medioambiental de una población, de la contaminación del agua o los alimentos, para la estimación de los índices relativos de toxicidad de los agentes químicos o como prueba del origen, laboral o no, de una enfermedad o estado físico existente. Se considerarán como Límites de Exposición Profesional los Valores Límite Ambientales (VLA), contemplándose además, como complemento indicador de la exposición, los Valores Límite Biológicos(VLB®).

La comparación de los resultados obtenidos con los Valores Límite Ambientales, tanto los definidos para exposiciones diarias (VLA-ED) como los aplicables a periodos cortos de exposición (VLA-EC), permite llegar a alguna conclusión sobre la exposición.

DOCUMENTACIÓN RELACIONADA

icono-link Límites de exposición profesional para agentes químicos

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Métodos de toma de muestra y análisis. MTA

La evaluación de la exposición a agentes químicos requiere disponer de métodos de toma de muestra y análisis que permitan conocer la concentración de los contaminantes en el aire ambiente de trabajo y/o la concentración de un contaminante o la de alguno de sus metabolitos o indicadores de efecto en determinados fluidos fisiológicos.

Los métodos analíticos deben estar descritos de forma que no ofrezcan duda en su interpretación sobre los pasos concretos que deben seguirse, y deben ser lo suficientemente exactos y precisos como para satisfacer el propósito para el cual son empleados. Es decir deben ser métodos validados.

Tipos

  • Criterios y recomendaciones (CR): Recogen las líneas generales para la correcta aplicación de los métodos y procesos relacionados con el muestreo y análisis de agentes químicos.
  • Métodos ambientales (MA): Son métodos de toma de muestra y análisis para la determinación de concentraciones de agentes químicos en aire en el lugar de trabajo. Los métodos contienen en anexos los datos más relevantes de la validación del método realizada por el INSST.
  • Métodos biológicos (MB): Son métodos para la determinación de la concentración de los agentes químicos o de sus metabolitos en sangre, orina y aire exhalado de los trabajadores laboralmente expuestos.
  • Productos industriales (PI): Son métodos para la determinación de materias primas y producto.
  • Protocolos de validación (PV): Son criterios que sirven para verificar el cumplimiento de los requisitos exigidos a los métodos y los ensayos intralaboratorio e interlaboratorios (utilizados por el INSST).

Ir a la base de datos de "Métodos de toma de muestras y análisis"

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Evaluación Cuantitativa de la Exposición

El Real Decreto 374/2001 sobre la “Protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo” indica que “la evaluación de riesgos derivados de la exposición por inhalación a un agente químico peligroso deberá incluir la medición de las concentraciones del agente en el aire, en la zona de respiración del trabajador, y su posterior comparación con el valor límite ambiental que corresponda”.

También menciona que los procedimientos de medida a utilizar se establecerán siguiendo la normativa específica que sea de aplicación, incluyendo aquella relativa a los requisitos exigibles a los instrumentos de medida, y que en todo caso se utilizarán métodos validados que proporcionen resultados con el grado de fiabilidad requerido.

En este sentido, la norma UNE-EN 482 “Requisitos generales relativos al funcionamiento de los procedimientos para la medición de los agentes químicos” establece los requisitos que deben reunir las mediciones cuyo objeto es la comparación con los valores límite de exposición profesional. Además, esta norma indica que el método debería cumplir, de forma general, las normas europeas elaboradas por el Comité Técnico 137 de CEN (Comité Europeo de Normalización) que recogen los requisitos exigibles a los procedimientos y equipos de medida utilizados en la toma de muestra y el análisis.

CONTENIDOS DESTACADOS

icono-link Métodos de toma de muestras de contaminantes químicos en aire

icono-link Exposición a agentes químicos. Evaluación cuantitativa

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Equipos de protección individual

En función de la evaluación del riesgo y de lo establecido en la etiqueta y en la ficha de seguridad del producto fitosanitario, se determinarán los equipos de protección individual que deben ser utilizados durante la aplicación de productos fitosanitarios.

Protección respiratoria

Durante la aplicación de productos fitosanitarios se puede estar expuesto a gases, vapores y/o partículas tóxicas. Para muchos fitosanitarios, el sistema respiratorio es la vía de entrada más rápida y directa hacia el sistema circulatorio.

El gran número de productos fitosanitarios, de diferente naturaleza química, que pueden ser utilizados por un mismo trabajador unido a las distintas formas de aplicación de un mismo producto, dificulta la adopción de medidas de protección colectiva.

Los equipos de protección individual más utilizados son las mascarillas FFP o máscaras P contra partículas, y los A o AX en función del punto de ebullición de la sustancia activa.

Protección de la piel: ropa y guantes de protección

Tanto la ropa como los guantes de protección para proteger la piel de los operarios frente al contacto con las formulaciones de productos fitosanitarios, tanto concentradas como mezcladas con agua en el caldo de aplicación, son medidas de mitigación del riesgo consideradas en las reglamentaciones relacionadas con la comercialización de estos productos. En virtud de estas medidas y la capacidad de protección que se les asigna (factor de protección), la exposición prevista para un determinado escenario se calcula de una forma más precisa por parte de los evaluadores del riesgo.

Por otra parte, la legislación relacionada con la protección de la seguridad y salud de los trabajadores, establece una protección de los mismos a través de la utilización de Equipos de Protección Individual (EPI) efectivos cuando los riesgos no se puedan evitar o no puedan limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo.

En el sector agrario, la ropa que deben usar los aplicadores ha sido siempre tema de debate. La ropa de protección ideal que se demanda en el sector es aquella que ofreciendo protección, sea lo suficientemente transpirable, para permitir su uso en trabajos al aire libre y recintos cerrados, a temperaturas y/o humedad elevada. La combinación de ambas propiedades es un reto difícil de alcanzar y de ahí que, ni el uso de una ropa de trabajo convencional ni un traje de protección química satisfaga las necesidades de estos trabajadores.

Los productos fitosanitarios se presentan comercialmente como una mezcla, donde un ingrediente activo (agente químico), se combina con otros agentes (que pueden incluir disolventes orgánicos) para finalmente, la mayor parte de las veces, mezclarse con agua en una proporción determinada con objeto de su pulverización sobre el cultivo. Son por tanto productos químicos, diluidos en agua en mayor o menor proporción, de manera que una protección efectiva frente al contacto con ellos debe basarse en ropa y guantes cuya barrera frente a los productos químicos haya sido probada y cumplan como EPI con la legislación que le sea de aplicación, en este caso, con lo establecido en el Reglamento (UE) 2016/425 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de marzo de 2016, relativo a los equipos de protección individual.

Los guantes de protección química no suponen un grave problema de incomodidad, aunque su selección, uso adecuado y mantenimiento, sí requiere de ciertas pautas. La ropa de protección química, en cambio, implica más trabas a su aceptación. La clasificación de la ropa de protección química en 6 tipos, que se diferencian en su grado de hermeticidad y en los que material, ha de ser, como en guantes, resistente específicamente a la permeación de los compuestos frente a los que se está expuesto,hacen difícil afinar en la selección ideal.

Tanto los guantes como la ropa de protección química están clasificados en la categoría III, al igual que los equipos de protección respiratoria, por lo que deben llevar el marcado “CE.

Los EPI más comúnmente utilizados en la mayoría de los casos son los equipos de protección tipo 6 contra salpicaduras o tipo 4 contra líquidos.

La norma UNE-EN ISO 27065:2017 “Ropa de protección. Requisitos de rendimiento para la ropa de protección de los operadores que aplican líquidos pesticidas y para los trabajadores expuestos a estos pesticidas aplicados” ha sido elaborada específicamente para contemplar los requisitos de la ropa de protección para operarios expuestos a plaguicidas y presenta una ventaja considerable frente a las normas de ropa de protección química publicadas actualmente y usadas como referencia para operarios expuestos a plaguicidas. Esta norma, cuya elaboración ha sido muy compleja y ha tardado varios años, presenta una ventaja considerable frente a las normas de ropa de protección química publicadas actualmente y usadas como referencia.

Estas ventajas se resumen a continuación:

  • Está elaborada específicamente para los operarios que manipulan productos fitosanitarios e incluye en su campo de aplicación ropa para tareas de aplicación, de mezcla y carga así como para operaciones de reentrada.
  • Contempla tanto la ropa de protección completa como prendas de protección parcial como manguitos, pantalones, chaquetas, delantales y otros accesorios para colocar bajo la mochila de aplicación.
  • Los ensayos del material se realizan con un único producto químico, una formulación de pendimetalina, ya sea concentrada, tal y como se presenta comercialmente, o diluida al 5%.
  • Incluye tres niveles de protección creciente, C1, C2 y C3, en una misma norma, de forma que se convierte en una única norma de referencia para la ropa de protección frente a productos fitosanitarios.

Protección del pie y la pierna

Durante la preparación y aplicación de fitosanitarios es frecuente la salpicadura y caída del producto al suelo, como ocurre durante la aplicación de herbicidas.

El contacto con el pie se puede evitar con el uso de un calzado para uso profesional que ofrezca suficiente protección.

Los EPI más comúnmente utilizados en la mayoría de los casos serían:

  • Calzado de seguridad:
  • Calzado de protección
  • Calzado de trabajo.

Protección ocular

Durante las actividades de manipulación y aplicación de productos fitosanitarios puede existir riesgo de exposición ocular a las sustancias con las que se esté trabajando. En este caso, en función de lo que determine la evaluación de riesgos, se seleccionará el protector ocular más adecuado para cada situación.

Los EPI más comúnmente utilizados en la mayoría de los casos son las gafas de montura integral, pantalla universal o pantalla facial.

NTP

icono-link NTP 787: Equipos de protección respiratoria: identificación de los filtros según sus tipos y clases

icono-link NTP 929 Ropa de Protección contra productos químicos

MÁS INFORMACIÓN

icono-link Pesticide Educational Resources Collaborative (PERC)

icono-link Ropa de protección frente a plaguicidas

icono-link Ropa de protección Química

icono-link Guía orientativa para la selección y utilización de ropa de protección

icono-link Guía orientativa para la selección y utilización de guantes de protección

icono-link Guía orientativa para la selección y utilización de protectores respiratorios

icono-link Gafas de protección de montura integral

icono-link Gafas de protección de montura universal

icono-link Pantallas faciales

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Control de la exposición

Una vez realizada la evaluación de riesgo, hay que determinar las medidas de prevención y protección que se deben aplicar, y planificarlas en función de la calificación de riesgo. La implementación debe ser más rápida cuanto mayor es el riesgo y en casos extremos puede ser necesario detener la actividad hasta que se tomen medidas de control y el nivel de riesgo se haya reducido.

Las medidas preventivas deben adoptarse con el siguiente orden de prioridad, citando algunos ejemplos:

Eliminación de riesgo:

Evitar el uso de productos fitosanitarios utilizando un método alternativo de control de plagas, sustituir el plaguicida por otro menos tóxico, usar la formulación menos tóxica, etc.

Reducción o control del riesgo:

Medidas de carácter técnico: Sistemas de carga abiertos o cerrados, envases de mayor seguridad, boquillas de baja deriva, pulverizadores apantallados, cabinas cerradas en tractores, equipos de aplicación más seguros y apropiados al tipo de trabajo, etc.

Buenas prácticas de trabajo: Prestar atención a la dirección del viento, minimizar el número de operaciones, utilizar envases de tamaño adecuado, agua limpia en el lugar de trabajo, etc.

Protección del trabajador: Ropa y guantes de protección, equipo de protección respiratoria, gafas, pantallas faciales, gorras, botas, delantales, etc.

CONTENIDO RELACIONADO

icono-link No te metas en un berenjenal

NTP

icono-link NTP 1033: Productos fitosanitarios: prevención de riesgos durante su uso

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Evaluación del riesgo

La evaluación toxicológica que se realiza durante el proceso de autorización de los productos fitosanitarios, basada en los estudios sobre la sustancia activa y los preparados, debe permitir la determinación del nivel de exposición admisible para el operario (AOEL), que es la cantidad máxima diaria de sustancia activa a la que el operario puede estar expuesto sin sufrir consecuencias nocivas para la salud. Este nivel se expresa en miligramos de sustancia química por kilogramo de peso corporal del operario. Por tanto, la dosis absorbida de una sustancia activa debe ser inferior a su correspondiente AOEL.

Para la evaluación de la exposición durante el proceso de autorización, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través de su Subdirección General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral ha elaborado unos “Criterios de evaluación de la estimación de la exposición a productos fitosanitarios de los operarios, trabajadores, residentes y transeúntes” con la colaboración del Centro Nacional de Medios de Protección del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Sin embargo, la utilización de estos criterios (uso de modelos de cálculo, estudios de campo para medir la exposición dérmica y/o respiratoria, etc.) es difícil de aplicar a la hora de realizar la evaluación de riesgos por parte de un servicio de prevención.

La evaluación de riesgos desde el punto de vista laboral se efectuará de acuerdo con la normativa vigente recogida en el Artículo 3 del Capítulo II del Real Decreto 374/2001 sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo y en el Capítulo II del Real Decreto 39/1997 por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.

Los factores que tienen más influencia en la magnitud de la exposición a productos fitosanitarios, y que por tanto habría que tener en cuenta durante la evaluación de riesgos, son los siguientes:

  1. Actividad. Las operaciones más habituales en el manejo de plaguicidas que pueden originar una exposición de los operarios son la mezcla/carga del producto sin diluir, la aplicación del caldo (producto diluido) y la limpieza y mantenimiento normal del equipo de aplicación.
  2. Tipo de equipo utilizado. El uso de sistemas de carga abiertos o cerrados durante la operación de mezcla/carga, en la cual la exposición suele ser importante debido a que se maneja el producto concentrado, contribuye a reducir el riesgo respecto a la operación manual. La aplicación del producto puede ser manual, mediante un equipo transportado por vehículo o aérea, comportando riesgos de diferente magnitud. Los vehículos equipados con cabinas cerradas con sistemas de ventilación proporcionan una importante protección. Los pulverizadores asistidos por aire originan una exposición mayor que los hidráulicos; los apantallados y las boquillas de baja deriva, también disminuyen la exposición.
  3. Cultivo. Los aspectos dependientes del cultivo con mayor influencia en la exposición son la localización (interior o exterior), altura, masa foliar y anchura de las calles. Otros factores relacionados con el cultivo son la dosis de aplicación y la superficie tratada.
  4. Tipo de formulación. La exposición al producto fitosanitario también depende de las características físico-químicas de la formulación (estado físico, concentración de sustancias activas, volatilidad, etc.). Las formulaciones líquidas son propensas a producir salpicaduras y ocasionalmente vertidos, que pueden acarrear un contacto con la piel. Las sólidas pueden originar riesgo por inhalación de polvo, así como exposición de la cara y ojos.
  5. Envase. El tipo, tamaño y diseño (tamaño de apertura, tipo de asa, etc.) del envase pueden tener influencia en el nivel de exposición.
  6. Condiciones climáticas. La temperatura y la humedad tienen influencia en la volatilidad de las sustancias y en el uso de ropa de protección. La velocidad y dirección del viento tienen mucha influencia en la deriva de la pulverización y, por tanto, en la exposición del aplicador.
  7. Equipos de protección individual. Durante el manejo de plaguicidas se requiere frecuentemente el uso de guantes y ropa de protección y en ocasiones se necesita asimismo protección respiratoria. El uso de tales equipos de protección individual puede reducir drásticamente la exposición dérmica y respiratoria.
  8. Duración y frecuencia de la actividad. La evaluación de riesgos requiere el conocimiento y caracterización de la frecuencia y duración de la exposición sobre una base temporal y de vida. Además de algunos de los factores citados anteriormente, influye el tipo de empresa, el número de trabajadores y en particular los aplicadores profesionales.
  9. Otros factores. Además de los factores mencionados anteriormente, los métodos de trabajo y las prácticas higiénicas tienen gran influencia en la exposición.

MÁS INFORMACIÓN

icono-link Towards a harmonized Risk Assessment and Safe Use of Plant Protection Products (PPP) in the Europe through standardisation - Año 2016

icono-link Exposición a productos fitosanitarios durante la reentrada a cultivos tratados. En Seguridad y Salud en el Trabajo, nº 90, pp. 32-37.

icono-link Criterios de evaluación de la estimación de la exposición a productos fitosanitarios de los operarios, trabajadores, residentes y transeúntes. Ministerio de Sanidad. Nov. 2021

icono-link Guidance on the assessment of exposure of operators, workers, residents and bystanders in risk assessment for plant protection products

icono-link Criterios para la evaluación del riesgo por exposición a productos fitosanitarios

icono-link Evaluación del riesgo por exposición a productos fitosanitarios - INSST 2020

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Métodos de aplicación

Las aplicaciones de productos fitosanitarios pueden realizarse mediante equipos de aplicación manual (mochilas o lanzas hidráulicas o centrífugas), mediante equipos mecánicos (tractores con pulverización hidráulica, hidroneumática, neumática o centrífuga), así como mediante instalaciones automatizadas de riego por goteo.

Pulverización hidráulica:

El líquido es impulsado a presión por una bomba hasta las boquillas donde el chorro se rompe en gotas finas debido al estrechamiento de la sección de salida y a la diferencia de presiones entre el interior y el exterior de la boquilla. Algunos diseños incorporan asistencia de aire.

Pulverización hidroneumática:

Las gotas son generadas de igual forma que en el caso anterior pero son transportadas a mayores distancias por la corriente de aire generada por el ventilador.

Pulverización neumática:

La generación de las gotas y su transporte hasta el cultivo tienen lugar mediante una tobera de sección convergente-divergente por la que circula una corriente de aire a elevada velocidad. El líquido, sin presión o a una presión baja, atraviesa un orificio calibrado y llega a una tobera donde choca con la corriente de aire que lo pulveriza en finas gotas y las transporta hacia el objetivo. El tamaño de la gota es inversamente proporcional a la velocidad del aire.

Pulverización centrífuga:

La generación de gotas se produce mediante un disco giratorio en el que entra el líquido por su centro y sale pulverizado por la periferia debido a la fuerza centrífuga. Las gotas alcanzan el objetivo gracias a la energía cinética que poseen al abandonar el disco. El tamaño de gota es inversamente proporcional a la velocidad de giro del disco.

Pulverización termoneumática (termonebulización):

El líquido cae a través de una boquilla en el conducto de escape de un motor a reacción donde se transforma en gotas por acción de la velocidad de los gases de escape y se vaporiza por la energía calorífica aportada. Los vapores pueden condensarse al entrar en contacto con el aire atmosférico.

Espolvoreo:

El sólido previamente dosificado es transportado hacia los difusores mediante una corriente de aire generada por un ventilador.

NTP

icono-link NTP 883: Productos fitosanitarios: medidas preventivas en los equipos de aplicación

icono-link NTP 1005 Inspección de los equipos de aplicación de productos fitosanitarios.

icono-link NTP 1034 Máquinas para la aplicación de plaguicidas: nuevos requisitos de comercialización

icono-link NTP 1047 Pulverizador de productos fitosanitarios: seguridad

icono-link NTP 1067 Pulverizador de productos fitosanitarios: requisitos de inspección.

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Primeros auxilios

Los primeros auxilios son un conjunto de actuaciones y técnicas que permiten la atención inmediata del accidentado lo más rápida y adecuadamente posible hasta la llegada del equipo médico profesional con objeto de no agravar las lesiones producidas e incluso salvarle la vida.

Existen unas consideraciones que se deben tener siempre en cuenta ante una situación de emergencia y a la hora de socorrer a un accidentado ya que permitirán evitar errores en la atención del mismo que podrían agravar las lesiones existentes e incluso poner en peligro su vida.

Estos consejos son:

  • Conservar la calma.
  • Evitar aglomeraciones.
  • Dominar la situación.
  • No hacer más que lo indispensable.
  • No mover al accidentado (a menos que sea necesario) hasta que no se haya hecho una valoración primaria de éste.
  • Examinarlo para determinar aquellas situaciones que pongan en peligro su vida.
  • Tranquilizar al accidentado.
  • Mantenerlo caliente.
  • Activar urgentemente el sistema de emergencia.
  • Trasladarlo de forma adecuada y en el vehículo apropiado (ambulancia).
  • No dar nunca medicación.
  • No dar alimentos ni bebidas hasta que se haya hecho una valoración médica.
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¿En qué situaciones puedo estar expuesto con un producto fitosanitario?

Durante el uso de un producto fitosanitario pueden identificarse diferentes etapas en las que es posible que se produzca una contaminación del trabajador.

Estas etapas van desde la compra del producto, su transporte y almacenamiento, la realización de la mezcla y carga del producto en el equipo de aplicación, el tratamiento del cultivo con el producto fitosanitario hasta la posterior limpieza del equipo y la eliminación de los residuos. Adicionalmente es necesario tener en cuenta a otro grupo de trabajadores que, aunque sin intención de manipular directamente los productos fitosanitarios, pueden estar expuestos a los residuos de estos depositados en la superficie foliar del cultivo al acceder al cultivo para la realización de actividades tales como recolección, el entutorado, el deshojado, etc. Igualmente deberá tenerse en cuenta la posible exposición a «Circunstante» (transeúnte, persona que, por casualidad, se encuentra en una zona donde se está aplicando o se ha aplicado un producto fitosanitario, o en un lugar directamente adyacente, pero no con el fin de trabajar en la zona tratada ni con el producto tratado) y de «Residentes» (persona que vive, trabaja o visita una entidad cerca de zonas tratadas con productos fitosanitarios, pero no con el fin de trabajar en la zona tratada ni con el producto tratado). Por último, los consumidores pueden estar expuesto si el límite de residuos en el fruto sobrepasa lo estipulado en el proceso de autorización del producto fitosanitario.

La reducción de los riesgos y los efectos del uso de los productos fitosanitarios en la salud humana y el medio ambiente, ámbitos estrechamente ligados, junto con la mejora de la eficacia de los productos durante las mencionadas actividades, es uno de los objetivos del Real Decreto 1311/2012.. En particular su Capítulo IX “Manipulación y almacenamiento de los productos fitosanitarios, envases y restos”, constituye un complemento legal fundamental a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para la adopción de medidas preventivas en cada una de las actividades con exposición a productos fitosanitarios.

CONTENIDOS RELACIONADOS

icono-link Criterios de evaluación de la estimación de la exposición a productos fitosanitarios de los operarios, trabajadores, residentes y transeúntes

icono-link Guidance on the assessment of exposure of operators, workers, residents and bystanders in risk assessment for plant protection products

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¿Cómo se clasifican los productos fitosanitarios?

Los plaguicidas pueden clasificarse de muchas formas, pero las más importantes son según su acción específica, sus propiedades toxicológicas, y el grupo químico a que pertenecen.

Atendiendo a su acción específica pueden efectuarse múltiples clasificaciones de este tipo y algunas sustancias tienen varias actividades plaguicidas. Por ejemplo acaricidas (elimina ácaros), herbicida (elimina malas hierbas), defoliante (desprende hojas), regulador del crecimiento (Estimula o retarda el crecimiento de plantas o insectos).

Según las propiedades toxicológicas

El Reglamento CE 1272/2008 (CLP) recoge en el Anexo I los siguientes peligros para la salud (Toxicidad aguda, Corrosión o irritación cutáneas, Lesiones oculares graves o irritación ocular, Sensibilización respiratoria o cutánea, Mutagenicidad en células germinales, Carcinogenicidad, Toxicidad para la reproducción y Peligro por aspiración).

Esta información se encuentra presente en la etiqueta y ficha de datos de seguridad.

Según grupos químicos

La clasificación por grupos químicos es fundamental, puesto que los aspectos relacionados con la toxicología e higiene laboral suelen ser similares para los plaguicidas pertenecientes al mismo grupo. Estos son: Organoclorados, Organofosforados, Carbamatos, Piretroides, Bipiridilos, Clorofenoxiácidos, Cloro/Nitrofenoles, Organomercuriales, Tiocarbamatos, Triazinas: , Organoestánnicos, Otros: Existen otras muchas familias químicas, de las que algunos representantes se utilizan como plaguicidas. Algunas de ellas son: Sustancias inorgánicas, Hidrocarburos halogenados, Ureas sustituidas, Ftalimidas, Diazinas, Dinitroanilinas, etc.

NTP

icono-link NTP 512: Plaguicidas organofosforados (I): aspectos generales y toxicocinética

icono-link NTP 513: Plaguicidas organofosforados (II): toxicodinamia y control biológico