null Riesgos laborales durante la construcción y tareas de mantenimiento de los invernaderos

Riesgos laborales durante la construcción y tareas de mantenimiento de los invernaderos

La construcción de los invernaderos suele hacerse a través de empresas del sector de la construcción. Los riesgos que se pueden producir en esta fase, están por tanto relacionados con los riesgos propios de la construcción y son los relativos al emplazamiento, cimentación, estructura, colocación de cubiertas, fachadas, arriostramientos, alambrados, instalación de plásticos y en su caso, de sistemas de ventilación y/o riego.

Las tareas de mantenimiento a veces se contratan a empresas de servicio, pero en muchos casos, se llevan a cabo por el propio personal de la instalación. Las más habituales son las siguientes:

  • Colocación de mallas y plásticos: se sustituyen los que se van deteriorando. Son trabajos que se realizan en la cubierta (teniendo que desplazarse por la estructura) y en las bandas laterales donde se emplean escaleras de mano o incluso andamio. Pueden producirse arañazos con el alambre y cortes por las herramientas de corte. Las tareas de mantenimiento de las ventilaciones son similares.
  • Acondicionamiento de la balsa de riego: la balsa debe limpiarse con agua a presión y cepillos. En ocasiones, el plástico se encuentra muy estropeado y es necesario sustituirlo.
  • Labores de albaliñería: pequeñas reparaciones de la estructura de obra como de almacenes, casetas, los caminos, etc.
  • Blanqueo, encalado o sombreo: supone cubrir de cal la estructura para evitar las radiaciones, para lo que hay que acceder a la cubierta y a la totalidad de las bandas laterales. En septiembre se retira la capa de cal, con agua o mezcla de agua y amoniaco.
  • Reparación y limpieza del sistema de pulverización y riego: Las tareas de limpieza consisten en lavar con agua a presión el depósito, la bomba, las tuberías y la pistola de pulverización. El mantenimiento supone el cambio de boquillas, membranas retenes y válvulas. A veces hay que reparar las gomas cortando el trozo dañado y empalmando, para lo que su dilata la goma con un soplete de gas y se sujeta con una abrazadera.

Según el documento elaborado por el Grupo “Sector Agrario” de la CNSST, “Aunque no está siendo aplicado en la práctica, existen múltiples argumentos que indican la obligatoriedad de incluir la construcción de los invernaderos permanentes en el ámbito de aplicación del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y de salud en las obras de construcción. La aplicación de este Real Decreto, dotaría a los invernaderos de unas infraestructuras de seguridad que supondrían unas mejoras de las condiciones de seguridad y salud no solo durante la construcción de los distintos tipos de invernadero sino incluso posteriormente, en los trabajos de mantenimiento a lo largo de la vida de los mismos. Ejemplo: Colocación de redes de protección, barandillas perimetrales, puntos de anclaje para cinturones de caída, etc.”

Este Grupo de Trabajo realizó en el citado trabajo dos propuestas para solventar esta carencia:

Carencia 3

Falta de medidas preventivas en el diseño de invernaderos, que elimine o minimice los riesgos durante su mantenimiento y utilización.

Propuestas:

− Aplicación a los invernaderos de carácter permanente, a efectos de medidas de prevención, de lo establecido en el Real Decreto 1627/1997 de 24 de octubre, de Disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.

− Establecimiento de un baremo similar al especificado en el Real Decreto 1627/1997, donde se concrete a partir de qué parámetros el invernadero permanente, debe formar parte del Proyecto el Estudio o Estudio Básico de Seguridad y Salud.