Las radiaciones no ionizantes pueden provenir tanto de fuentes naturales como artificiales.
Radiaciones ópticas
El Sol es la principal fuente natural de radiación óptica. La radiación solar que alcanza la superficie terrestre comprende todas las bandas del espectro óptico (infrarrojo, visible y ultravioleta).
Con respecto a las fuentes artificiales, cabe hacer una distinción entre aquellas que se utilizan deliberadamente en un proceso, como puede ser la esterilización con radiación ultravioleta, y las que se originan como un subproducto de una actividad determinada, como puede ser la radiación ultravioleta generada en proceso de soldadura al arco.
Campos electromagnéticos
El campo magnético terrestre es la principal fuente de campo estático de origen natural aunque también durante las tormentas eléctricas se generan campos electrostáticos de cierta intensidad.
En cuanto a las fuentes artificiales, estas están ampliamente extendidas en sectores como el industrial (electrólisis, soldadura, hornos de fundición, etc.), el sanitario (toma de imágenes por resonancia magnética, diatermia), las telecomunicaciones y radiodifusión o el sector de generación, transporte y distribución de electricidad.