Estrés laboral

El estrés laboral, o estrés en el trabajo, Riesgos biológicos es una de las principales consecuencias de la exposición a riesgos psicosociales. Hoy en día se trata como un problema colectivo y no individual que puede afectar a todos los trabajadores, de todas las categorías y profesiones. Además, el estrés laboral tiene efectos sobre la salud, tanto física como mental, pero también sobre cómo se realiza el trabajo y, por tanto, sobre absentismo, rendimiento y productividad.

El estrés laboral siempre ha estado presente en el trabajo, sin embargo está incrementando su intensidad e incidencia debido a las nuevas formas de organización del trabajo y de relaciones sociolaborales. Según datos de Eurostat, el estrés es el segundo problema de salud más frecuente entre los trabajadores tras los trastornos musculoesqueléticos. Por ello también está aumentando la sensibilización, a nivel internacional, sobre la necesidad de actuar frente al estrés en el trabajo.

 

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Información básica

Aquí respondemos a algunas de las dudas básicas de estrés laboral.

El estrés laboral es una de las consecuencias de la exposición a riesgos psicosociales. Concretamente se genera debido a una situación laboral en la que se dan unas condiciones psicosociales adversas o desfavorables. El estrés laboral es la respuesta, física y emocional, a un desequilibrio entre las exigencias percibidas y las capacidades de un individuo para hacer frente a esas exigencias.

El estrés es la respuesta a un agente o estímulo, ya sea interno o externo, es decir a un agente estresor. Desde esta perspectiva, en el ámbito laboral encontramos distintas clasificaciones de agentes estresores. Las causas más comunes serían:

  • La falta de control sobre el trabajo que se realiza.
  • La monotonía.
  • Plazos ajustados.
  • Trabajar a alta velocidad.
  • La exposición a la violencia.
  • Condiciones de trabajo físicamente peligrosas.

Todas las clasificaciones coinciden en considerar la sobrecarga en el trabajo y la falta de control, que incluye el ritmo de trabajo impuesto, como fundamentales en la generación de estrés.

En este sentido, existen diferentes modelos teóricos que tratan de explicar la relación entre estrés y trabajo. Cabe destacar el “modelo demanda-control-apoyo social” de Karasek y Johnson, como modelo más influyente y que aporta mayor evidencia científica desde principios de los años 80. Según este modelo si las exigencias relacionadas con el trabajo son tan elevadas que el trabajador no puede hacerles frente (alta demanda), o si éste no se encuentra en situación de ejercer influencia en aspectos importantes de sus condiciones de trabajo y de poder adaptarlas (control) se produce la situación genera estrés. Por el contrario, cuando las exigencias son igual de elevadas, si la organización del trabajo permite al trabajador ejercer un cierto nivel de control, el resultado de la combinación es un desafío. Además, hay un tercer factor modificador: la cantidad y calidad de apoyo social que brindan superiores y compañeros, que cuando existe y es adecuado puede "amortiguar" el estrés generado por la combinación de altas exigencias y bajo control. Pero si es escaso o falta, o si el entorno socio-profesional se caracteriza por discriminación o intimidación, se añade un nuevo factor de estrés a los ya existentes.

NTP

pdf NTP 604: Riesgo psicosocial: el modelo demanda-control-apoyo social (II) (PDF, 321,0 KB)

pdf NTP 603: Riesgo psicosocial: el modelo demanda-control-apoyo social (I) (PDF, 400,5 KB)

pdf NTP 318: El estrés: proceso de generación en el ámbito laboral (PDF, 303,7 KB)

Dado que el estrés laboral depende tanto de las condiciones psicosociales objetivas, como de la interpretación que hace de éstas el trabajador, puede ser conveniente la utilización simultanea de varios métodos y técnicas de evaluación. En este sentido, a la hora de evaluar el estrés es importante centrarse en buscar los agentes estresores, no individuos estresados.

El estrés laboral se puede evaluar usando métodos que analicen las distintas condiciones de trabajo como factores de riesgo psicosocial, (ver subtema “Evaluación de Riesgos Psicosociales”). De esta forma lograremos identificar y valorar la magnitud de las fuentes de estrés, es decir de los agentes estresores y se podrá intervenir sobre ellos.

También, y de forma complementaria, se puede evaluar su impacto analizando los efectos sobre la salud de los trabajadores. En este caso conoceremos el posible daño sobre la salud que esté ocasionando el estrés. Para este tipo de evaluación se puede emplear por ejemplo el Cuestionario de Salud General (General Health Questionnaire, GHQ).

Además se puede, y debe, complementar la evaluación empleando otros instrumentos de recogida y análisis de información como datos administrativos sobre bajas, absentismo, etc., entrevistas a personas afectadas e informantes clave, mediciones psicofisiológicas, etc. De cualquier modo, para realizar la evaluación del estrés laboral se debe clarificar qué se quiere medir para así utilizar el instrumento adecuado.

NTP

icono-link NTP 574: Estrés en el colectivo docente: metodología para su evaluación

MÁS INFORMACIÓN

icono-link OIT. La prevención del estrés en el trabajo. Lista de puntos de comprobación.

icono-link Validación de la "Escala de Estrés de Enfermería" (NSS), de Gray-Toft y Anderson

icono-link Laboratorio Observatorio de Riesgo Psicosocial de Andalucia. El estrés laboral como riesgo psicosocial: actividad preventiva y correctora

icono-link Estrés laboral y evaluación de riesgos - Año 2009 (Ficha práctica 54)

icono-link OMS. La organización del trabajo y el estrés

Las actividades encaminadas a la prevención del estrés en el trabajo incluyen intervenciones en la organización y el individuo, aunque se deben adoptar medidas preferentemente organizativas y colectivas antes de aplicar medidas individuales, siguiendo los principios acción preventiva (art. 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales)

De hecho, la prevención del estrés laboral comienza en el proceso de diseño de la misma organización. La estructura y la cultura presente en la empresa desde su nacimiento, son piezas clave para el control del estrés laboral.

Entre las principales medidas que se pueden adoptar a nivel organizativo están:

  • El diseño o rediseño adecuado de los puestos de trabajo.
  • El rediseño de los sistemas de trabajo, mediante enriquecimiento de puestos, ampliación de tareas, creación de grupos de trabajo, etc.
  • La organización de la jornada laboral y tiempos de trabajo, incluyendo turnos, descansos y pausas.
  • Realización de una adecuada política de personal, que tenga en cuenta las demandas y necesidades de los trabajadores y que les dote de los recursos adecuados mediante programas de planificación de carreras, de formación continua, etc.
  • Estilo de dirección y liderazgo que permitan la participación de los trabajadores, proporcionen feed-back adecuados sobre desempeño y sean motivadores.
  • Definición clara de las competencias de los trabajadores.
  • Diseño o rediseño de sistemas de información y canales de comunicación adecuados.
  • Etc.

Para que la implantación de estas medidas tenga éxito se tendrá en cuenta que:

  • Las modificaciones deben llevarse a cabo contando con la participación activa de los trabajadores y sus representantes.
  • Es aconsejable instaurar los cambios de manera progresiva para ir evaluando su efectividad.
  • Es muy frecuente que las medidas implantadas requieran de ciertos ajustes para su optimización.

Complementariamente a las actuaciones anteriores, se puede intervenir sobre los trabajadores mediante la ampliación y mejora de las estrategias individuales de afrontamiento, especialmente en los casos en los que es difícil aplicar determinadas medidas organizativas. Se trata de ampliar y mejorar mediante la formación los recursos personales de los trabajadores para afrontar las situaciones cotidianas, reduciendo así el desequilibrio que produce la situación de estrés.

NTP

pdf NTP 438: Prevención del estrés: intervención sobre la organización (PDF, 452,4 KB)

pdf NTP 349: Prevención del estrés: intervención sobre el individuo (PDF, 287,1 KB)

MÁS INFORMACIÓN

link OMS. La organización del trabajo y el estrés

link Cómo abordar los problemas psicosociales y reducir el estrés relacionado con el trabajo. Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el trabajo.

Existe evidencia científica sólida que demuestra como el estrés laboral tiene consecuencias tanto sobre la salud y el bienestar del individuo como sobre el desarrollo de su trabajo.

En concreto los principales síntomas individuales del estrés son:

  1. Manifestaciones emocionales: irritabilidad, ansiedad, problemas de sueño, depresión, hipocondría, alienación, desgaste, problemas familiares).
  2. Manifestaciones cognitivas: dificultad para concentrarse, recordar, aprender cosas nuevas, tomar decisiones.
  3. Manifestaciones conductuales: abuso de drogas, alcohol, tabaco, conducta destructiva.
  4. Manifestaciones fisiológicas: problemas de espalda, bajas defensas, úlceras pépticas, problemas cardiológicos, hipertensión…

Por tanto, los efectos del estrés sobre la salud se dan a nivel físico, psíquico como social.

En este sentido cabe destacar que, cuando existe una exposición mantenida a estímulos estresores, el organismo produce una serie de reacciones fisiológicas que suponen la activación del sistema nervioso. La respuesta del organismo es diferente según se esté en una fase de estrés inicial o en una fase crónica o de estrés prolongado, en la que los síntomas se convierten en permanentes y se desencadena la enfermedad. A modo de ejemplo, entre las alteraciones que puede provocar el estrés laboral se encuentran:

  • Inmunodepresión y enfermedades autoinmunes…
  • Afecciones cardiovasculares como la hipertensión, dolor precordial, aumento de la incidencia de infarto de miocardio y otras patologías cardiovasculares, …
  • Alteraciones y patologías digestivas como ardores, indigestión, dispepsia, vómitos, diarrea, cólico, dolor, colitis ulcerosa, ...
  • Alteraciones respiratorias como la hiperventilación, tos, asma, …
  • Afecciones cutáneas como sequedad, prurito, dermatitis, erupciones,...
  • Trastornos musculoesqueléticos que van desde la tensión y dolor muscular al reuma.
  • Trastornos neurológicos como dolor de cabeza, trastornos del sueño, ...
  • Trastornos ginecológicos como irregularidades en la menstruación, amenorrea, dismenorrea, etc.
  • O los trastornos psíquicos como ansiedad, depresión, etc.

NTP

pdf NTP 355: Fisiología del estrés (PDF, 269,2 KB)

MÁS INFORMACIÓN

link Estrés. Aspectos médicos (Vol. I y Vol. II)

link WHO. Health impact of psychosocial hazards at work

link OMS. La organización del trabajo y el estrés

El “síndrome de burnout” o “síndrome de estar quemado por el trabajo” (SQT) es un tipo concreto de estrés. Se trata de una respuesta al estrés laboral crónico. Sus principales características son la vivencia de encontrarse emocionalmente agotado, despersonalización y sentimiento de inadecuación.

El agotamiento emocional constituye el elemento central del síndrome y se caracteriza por una sensación creciente de agotamiento físico y psíquico en el trabajo.

La despersonalización se refiere a una serie de actitudes de aislamiento pesimistas y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabaja y hacia el propio rol profesional. La despersonalización surge para protegerse del cansancio emocional: por ejemplo se da un distanciamiento de los compañeros de trabajo, deshumanización de las relaciones personales con los usuarios, etc.

El sentimiento de inadecuación aparece como consecuencia de una autoevaluación negativa del trabajador, que siente que las demandas del entorno laboral exceden su capacidad de respuesta.

El síndrome de burnout afecta especialmente a profesionales de servicios sociales, es decir profesiones asistenciales, por ejemplo del campo de la salud, que trabajan en contacto directo con usuarios de la organización.

Para evaluar si un trabajador sufre SQT se deben analizar una serie de parámetros: valorar los síntomas que presenta, teniendo en cuenta su frecuencia e intensidad, clarificar el posible proceso de aparición del síndrome, discriminándolo de otros procesos por medio de un diagnóstico diferencial e identificar las fuentes que lo originan.

Los instrumentos más utilizados para estimar la presencia de la patología han sido los cuestionarios psicométricos. Una de las herramientas más utilizadas para evaluar burnout es el Maslach Burnout Inventory (MBI), del que existe una adaptación al español. Este instrumento evalúa en qué grado el individuo está afectado por las distintas dimensiones que componen el síndrome. Además, es conveniente utilizar la entrevista como herramienta de evaluación y examinar los datos existentes en la empresa respecto a absentismo, bajas, rotaciones, abandonos, etc.

NTP

pdf NTP 732: Síndrome de estar quemado por el trabajo "Burnout" (III): Instrumento de medición (PDF, 330,6 KB)

pdf NTP 705: Síndrome de estar quemado por el trabajo o "burnout" (II): consecuencias, evaluación y prevención (PDF, 302,2 KB)

pdf NTP 704: Síndrome de estar quemado por el trabajo o burnout (I): definición y proceso de generación (PDF, 326,1 KB)

MÁS INFORMACIÓN

link Laboratorio Observatorio de Riesgo Psicosocial de Andalucia. El estrés laboral como riesgo psicosocial: actividad preventiva y correctora

El término de “tecnoestrés” se refiere al estrés específico derivado de la introducción y uso de nuevas tecnologías en el trabajo, que conlleva efectos psicosociales negativos derivados del uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Concretamente consiste en una mala adaptación para tratar con las nuevas tecnologías de manera saludable. El tecnoestrés está determinado, y va en aumento, por la invasión en la vida diaria de teléfonos móviles, e-mails, PDAs, etc. Como en otras situaciones de estrés, el tecnoestrés es resultado de un proceso perceptivo de desajuste entre demandas y recursos disponibles, que conlleva el desarrollo de actitudes negativas o perjudiciales hacia las TIC. De cualquier modo, tecnoestrés es un término "cajón de sastre" que alberga diferentes tipos específicos de tecnoestrés, como por ejemplo la tecnoansiedad, tecnofobia, tecnofatiga o tecnoadicción.

Para medir tecnoestrés contamos con diferentes instrumentos. En España el equipo de Investigación WONT Prevenció Psicosocial de la Universitat Jaume I de Castellón ha desarrollado el RED-TIC para diagnosticar el tecnoestrés.

NTP

pdf NTP 730: Tecnoestrés: concepto, medida e intervención psicosocial (PDF, 439,7 KB)