El INSST alerta sobre los riesgos relacionados con las vibraciones en el trabajo y presenta nuevas herramientas para asegurar una protección eficaz

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha celebrado una jornada técnica para presentar la actualización de la "Guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relacionados con las vibraciones mecánicas" y el nuevo protocolo de vigilancia sanitaria específica elaborado por el Ministerio de Sanidad. 


Madrid, 30 de marzo de 2026. La exposición a vibraciones en los lugares de trabajo es un riesgo que a menudo pasa desapercibido, pese a su impacto significativo en la salud. En los casos más extremos, puede provocar daños crónicos e irreversibles en los sistemas musculoesquelético, vascular y nervioso. 

Pese a su gravedad, los datos presentados durante la jornada revelan un panorama preocupante en el cumplimiento del Real Decreto 1311/2005 de protección laboral frente a las vibraciones mecánicas. Según un estudio de situación del INSST, de las empresas analizadas con exposición confirmada a vibraciones, solo en el 61% se había identificado el riesgo y únicamente en un 12% se había realizado una evaluación de riesgos. Más crítico aún es que solo 6 de las 287 empresas estudiadas realizaban una gestión preventiva completa. 
A la deficiente gestión de estos riesgos se une, además, una alarmante infradeclaración, como refleja el hecho de que durante la última década solo se hayan registrado 1.688 enfermedades profesionales provocadas por vibraciones.  

Para revertir esta situación, la actualización de la Guía Técnica —que llega 15 años después de su primera edición— incluye nuevos contenidos, como apéndices de fundamentos físicos y bases de cálculo para permitir una gestión más precisa del riesgo que facilite al personal prevencionista la comprensión de cómo máquinas como pulidoras o lijadoras afectan a la salud. 

“Buscamos una guía más clara, útil y eficaz para facilitar su aplicación práctica en las empresas. Nuestro objetivo es transformar el conocimiento técnico en acción preventiva real”, ha explicado Beatriz Diego, subdirectora técnica del INSST.

En esta línea, también se ha recordado que las pequeñas y medianas empresas tienen a su disposición herramientas del INSST como BaseVibra para realizar estimaciones de riesgo fiables sin necesidad de grandes inversiones en equipos de medición.

Por su parte, el protocolo de vigilancia sanitaria del Ministerio de Sanidad es fruto de una rigurosa revisión de la evidencia científica y establece criterios claros para detectar patologías como el dolor lumbar (asociado a vibraciones de cuerpo entero) y el síndrome del "dedo blanco" o el túnel carpiano (vibraciones mano-brazo), utilizando herramientas validadas como la escala de Estocolmo.

Con estas iniciativas, el INSST refuerza su compromiso con la mejora continua de las condiciones de trabajo y con el impulso de una cultura preventiva basada en la evidencia científica.

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