Calidad ambiental en interiores

Las actividades que se realizan de forma cotidiana Imagen Calidad del Ambiente Interior (obligan a diario a la permanencia prolongada de la población en todo tipo de edificios e instalaciones. En un edificio, especialmente en aquellos en los que se desarrollan actividades de tipo no industrial, además de la seguridad estructural, se debe proporcionar un ambiente confortable y saludable para las personas que realizan cualquier actividad en su interior. Según la Organización Mundial de la Salud, los habitantes de las ciudades pasan entre el 80 % y el 90 % de su tiempo en espacios cerrados, cuyo aire está contaminado en mayor o menor grado; estudios realizados en las últimas décadas muestran que la presencia de contaminantes en ambientes interiores es superior a la de los entornos exteriores. Cuando la calidad ambiental de un local presenta deficiencias, esto repercute de manera notable en el confort de las personas, dando lugar a sensaciones de malestar e incomodidad, pudiendo también dar lugar a la aparición de ciertas enfermedades. La calidad ambiental en edificios se ve modificada constantemente por la interacción de agentes físicos, químicos y biológicos, que tienen influencia sobre el ambiente térmico, acústico y luminoso de los ambientes interiores, así como sobre la contaminación del aire interior.

 

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Normas técnicas

Listado con las normas técnicas disponibles para la materia de calidad del ambiente interior.

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Información básica

Aquí respondemos a algunas de las dudas básicas de calidad del ambiente interior.

La norma UNE 171330:2024 "Revisión de la calidad ambiental en interiores" define calidad ambiental en interiores como las "condiciones de los espacios interiores adecuadas al usuario y la actividad, definidas por los niveles de contaminación física, química, microbiológica del aire y de calidad del aire percibido".

Cuando los ocupantes del edificio manifiesten tener problemas atribuidos a una "mala calidad ambiental", habrá que tener en cuenta la presencia de agentes de diferente naturaleza: físicos, químicos y biológicos.

  • Agentes físicos: condiciones termohigrométricas, iluminación, ruido y vibraciones, radón, etc.
  • Agentes químicos: gases de la combustión, compuestos orgánicos volátiles (COV), partículas en suspensión, ozono, biocidas, etc.
  • Agentes biológicos o de origen biológico: bacterias, hongos, virus, polen, ácaros, etc.

Todos pueden proceder de fuentes tanto internas como externas al edificio. Entre las primeras, se pueden dar fuentes internas tanto por el uso, la distribución o las instalaciones del edificio como por los ocupantes y las actividades que realizan.

También hay que tener en cuenta algunas características de la población (sexo, edad, patologías previas, etc.) y los factores psicosociales que pueden afectar a la calidad ambiental.

La principal medida para obtener una calidad de ambiente interior adecuada es mantener una buena ventilación de los edificios, lo que permite minimizar la concentración de los contaminantes presentes en su interior.

Según el apartado de generalidades de la norma UNE 100012:2005 "Higienización de sistemas de climatización", "El sistema de ventilación no debe contribuir a la producción, amplificación y distribución de contaminantes, por lo cual es de gran importancia contar con un servicio regular de mantenimiento y un control del funcionamiento del sistema de ventilación de aire acondicionado, así como un seguimiento de sus condiciones higiénicas".

El Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, establece que la renovación mínima del aire en los locales de trabajo será de 30 metros cúbicos de aire limpio por hora y persona trabajadora en el caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por humo de tabaco, y de 50 metros cúbicos por hora y persona en los demás casos, a fin de evitar el aire viciado y los olores desagradables.

Por otra parte, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), aprobado por el Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, establece la obligatoriedad de instalar un sistema de ventilación mecánica (aporte de aire exterior y extracción) en el local, sea cual sea la naturaleza de la actividad que se realice, y establece para las operaciones de mantenimiento la obligatoriedad de realizar al menos una vez al año:

  • Revisión de la red de conductos según criterio de la norma UNE 100012 (actualmente vigente la versión de 2005).
  • Revisión de la calidad ambiental según criterios de la norma UNE 171330 (en vigor la versión de 2024).

Una buena calidad ambiental en interiores tiene muchos beneficios: 

  • Asegura el confort y bienestar de las personas trabajadoras y usuarias en los edificios.
  • Minimiza el riesgo de aparición de problemas de salud.
  • Mejora el ambiente laboral.
  • Incrementa la productividad y disminuye el absentismo.
  • Produce una mejora en la calidad del mantenimiento de las instalaciones y fomenta el ahorro energético como consecuencia de un mantenimiento óptimo de los sistemas de climatización.

Una mala calidad ambiental en interiores puede repercutir tanto en la persona como en la organización y afectar a:

  • Bienestar: sequedad, picor, escozor de ojos, nariz y garganta; sensación de incomodidad; olores desagradables.
  • Salud: dolor de cabeza, mareos, náuseas, asma, bronquitis, neumonía, alergias sobre la piel, enfermedades cardiovasculares y cáncer de pulmón. 
  • Productividad: absentismo, molestias derivadas de la falta confort, dificultad para concentrarse, irritabilidad y ansiedad.