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Si eres PROMOTOR

Si eres PROMOTOR


Durante la planificación de las actividades deberá integrar la prevención de riesgos laborales en todas y cada una de las decisiones que adopte.

En obras sin proyecto, el promotor facilitará información sobre el emplazamiento de la obra y la concurrencia.

El promotor designará a distintas figuras dependiendo de las características de la obra.

  • Si la obra necesita proyecto, el promotor designará a uno o varios proyectistas para su elaboración del proyecto. Si en la redacción del mismo intervienen dos o más proyectistas, tendrá que designar, además, un coordinador en materia de seguridad y salud durante la elaboración del proyecto de obra. El promotor designará un técnico competente para que elabore un estudio o estudio básico de seguridad y salud que formará parte del proyecto de obra.
  • De cara a la ejecución, en las obras en las que sea necesaria la elaboración de un proyecto, el promotor designará al técnico o técnicos competentes que formarán parte de la dirección facultativa.
  • El promotor, cuando prevea que en la ejecución de la obra vaya a intervenir más de una empresa, o una empresa y trabajadores autónomos o diversos trabajadores autónomos (aunque se trate de obras en las que no sea necesaria la redacción de un proyecto), designará un coordinador en materia de seguridad y salud durante la ejecución de la obra.

La designación de las figuras indicadas en párrafos anteriores no eximirá al promotor de sus responsabilidades en materia de prevención de riesgos laborales.

En su caso, durante la elaboración del proyecto, el promotor velará para que la prevención de riesgos laborales se integre en este. A tal fin, es necesario que el promotor asuma, desde el inicio del proceso, una actitud proactiva en materia de seguridad y salud en el trabajo de forma que contemple este aspecto cuando se trate de tomar decisiones de cualquier índole.

Tomando como referencia las características de la obra, dispondrá los medios necesarios para dirigirla y ejecutarla. Como se ha dicho, designará a los técnicos que corresponda y, además, contratará las empresas y/o trabajadores autónomos encargados de su ejecución.

En ciertos casos el promotor asumirá las obligaciones que le corresponden al contratista, además de las propias como promotor, bien porque ejecuta obra y/o la gestión o contrata únicamente a autónomos para la ejecución, a excepción del cabeza de familia. En este sentido ver comentarios de la Guía Técnica

El promotor facilitará al contratista la información necesaria para que este último pueda planificar las actividades preventivas de la obra de construcción. Velando para que la prevención de riesgos laborales se integre en la planificación de los trabajos de la obra.

El promotor debe disponer los medios para facilitar al contratista y a las empresas (subcontratistas) y trabajadores autónomos de él dependientes la gestión preventiva de la obra. Del mismo modo, ha de llevar a cabo una labor de coordinación y supervisión de las condiciones de seguridad y salud según lo dispuesto en la normativa de aplicación.

La planificación de la actividad preventiva debe ser un elemento vivo, de manera que si durante la ejecución de la obra se produce alguna modificación en el proyecto que pueda afectar a la seguridad y salud de los trabajadores, el promotor informará al contratista para que este último pueda adecuar, en su caso, el plan de SST o el documento de gestión preventiva de la obra.

El promotor, sobre la base de los datos aportados por el contratista, una vez finalizada la obra transmitirá al usuario final la información necesaria para que este último pueda utilizar el objeto construido (incluido su mantenimiento) en las debidas condiciones de seguridad y salud. Siendo conveniente que el promotor (mediante el técnico competente que en cada caso corresponda), antes de recibir la obra, constate que el estado de la misma es totalmente compatible con la utilización y el mantenimiento previstos.

En el caso de las obras enmarcadas en el ámbito de aplicación de la Ley de Ordenación de la Edificación, dicha información formará parte del libro del edificio que el promotor debe entregar al usuario del edificio del que se trate). Si la obra en cuestión no requiere la redacción de proyecto o no está encuadrada en el marco de aplicación de la citada ley, esta información la aportará el promotor a través de cualquier otro soporte documental que se establezca al efecto.

Por último indicar que puede darse el supuesto de una obra que vaya a ejecutarse en un centro de trabajo en el que se realiza, simultáneamente, una actividad distinta a la de construcción, es decir, el caso de una obra de construcción que tiene lugar dentro de un centro de trabajo que permanezca “activo”. De ser así, el promotor deberá prever una “doble” coordinación de actividades empresariales.

De igual modo podrían surgir situaciones en las que concurrieran diferentes promotores en un mismo centro de trabajo u otras en las que se desarrollaran obras de construcción contiguas con posibles afecciones mutuas. En estas o en otras situaciones similares, tendrán que establecerse medios de coordinación  que garanticen un adecuado control de los riesgos recíprocos que puedan surgir.