Nuevas fichas de la colección "Agentes cancerígenos en el trabajo: Conocer para prevenir"
La exposición laboral al cloruro de vinilo monómero, a la epiclorhidrina o a las fibras cerámicas refractarias puede provocar diversos efectos perjudiciales para la salud.
Conoce cómo gestionar el riesgo por exposición a estos agentes con estas nuevas fichas de la colección “Agentes cancerígenos en el trabajo: conocer para prevenir”.

Cloruro de vinilo monómero:
El cloruro de vinilo monómero (CVM) es una sustancia orgánica que se presenta como un gas incoloro a temperatura ambiente y se utiliza, casi en su totalidad, en la síntesis del cloruro de polivinilo (PVC) para la fabricación de productos plásticos.
Con numerosos efectos nocivos sobre la salud, desde alteraciones del sistema respiratorio y el sistema nervioso hasta alteraciones hepáticas, incluyendo cáncer, es importante conocer y aplicar las medidas preventivas más adecuadas para eliminar, reducir y controlar el riesgo de exposición, y así evitar daños en la salud de las personas trabajadoras.
Epiclorhidrina:
La epiclorhidrina es una sustancia organoclorada del grupo epóxido. Se presenta como un líquido incoloro de olor picante y que recuerda al ajo. Es ligeramente soluble en agua, miscible en disolventes orgánicos polares y altamente reactiva. Es inflamable y puede formar mezclas explosivas, liberando humos o gases tóxicos e irritantes.
Entre sus distintos usos en numerosos sectores industriales, como la industria textil, cosmética o papelera, destaca su uso como materia prima en la síntesis de resinas epoxi y fenoxi.
La exposición a esta sustancia puede darse por vía dérmica o inhalatoria y puede producir cáncer, daño orgánico, alteraciones hemáticas, quemaduras e irritaciones, entre otras.
Fibras cerámicas refractarias:
Las fibras cerámicas refractarias (FCR), dadas sus propiedades aislantes a elevadas temperaturas, son ampliamente utilizadas en numerosos sectores industriales, donde forman parte del material aislante de hornos, calderas, equipos de calefacción, piezas de automóviles, escudos térmicos en industrias aeronáutica y automovilística, elementos de protección contra el fuego, etc.
La exposición a estas fibras se relaciona con numerosos efectos nocivos para la salud: desde irritación respiratoria, dérmica u ocular hasta cáncer de pulmón o mesotelioma pleural. Por todo esto, resulta de especial importancia conocer y aplicar las medidas preventivas más adecuadas para evitar daños irreversibles en la salud de las personas trabajadoras.