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La movilización de personas es una actividad frecuente
Estas particularidades incrementan los riesgos sobre el sistema musculoesquelético, especialmente en la zona dorsolumbar, y hacen necesario aplicar medidas preventivas ergonómicas y técnicas de movilización seguras, así como formación específica para minimizar daños tanto para la persona movilizada como para quien realiza la tarea.
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Aquí respondemos a algunas de las dudas básicas de carga mental.
La movilización de personas es una actividad frecuente en sectores como el sanitario, el sociosanitario, el educativo o el funerario, que consiste en trasladar, levantar o posicionar a una persona con o sin ayuda de dispositivos.
Principales factores de riesgo:
El principal factor de riesgo en la movilización de personas es la realización de los esfuerzos físicos que se requieren al levantar, trasladar o sostener a una persona. Además, deben considerarse otros factores relevantes, como son el peso y la distribución del cuerpo movilizado, las posturas forzadas, los movimientos repetitivos, la altura y accesibilidad del puesto, la limitación de espacio y la fuerza necesaria para empujar, tirar o levantar. También influyen la cooperación o movilidad de la persona movilizada, el uso inadecuado de ayudas técnicas, la fatiga acumulada, la formación insuficiente del personal y las condiciones ambientales (suelos resbaladizos, iluminación deficiente, obstáculos, etc.). Todos estos factores aumentan el riesgo de trastornos musculoesqueléticos (especialmente en la zona dorsolumbar), caídas y otros accidentes.
Medidas preventivas:
Cuando la evaluación de riesgos identifica peligros asociados a la movilización de personas, es fundamental implementar medidas destinadas a minimizar la intervención manual y optimizar la seguridad y la ergonomía de la tarea, recurriendo siempre que sea posible a medios mecánicos, como grúas o polipastos. En los casos en los que la movilización manual no pueda evitarse, se adoptan medidas para reducir los riesgos, organizadas en tres niveles:
Además, es recomendable contar con un procedimiento de trabajo específico, que detalle las características de las personas a movilizar, los recorridos y lugares de traslado, los medios disponibles, las técnicas empleadas y el número de personas implicadas, integrando todas las medidas preventivas de forma sistemática.
Efectos para la salud:
La movilización de personas en sectores como el sanitario y el sociosanitario representa un riesgo significativo para la salud de las personas trabajadoras. Las tareas de movilización, que incluyen levantar, trasladar o sostener a una persona, pueden provocar efectos adversos en la salud, especialmente en el sistema musculoesquelético.
Los trastornos musculoesqueléticos (TME) son los efectos adversos más comunes asociados a la movilización de personas. Estas alteraciones pueden variar desde molestias y dolores leves hasta enfermedades más graves que requieren baja por enfermedad o tratamiento médico. Los TME pueden afectar diversas partes del cuerpo, incluyendo espalda, cuello, hombros, muñecas y rodillas.
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