NTP 0872: Agentes químicos: aplicación de medidas preventivas al efectuar la evaluación simplificada por exposición inhalatoria - Año 2010
NIPO: 792-11-011-0
Autor: Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT)
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Las NTP son guías de buenas prácticas. Sus indicaciones no son obligatorias salvo que estén recogidas en una disposición normativa vigente. A efectos de valorar la pertinencia de las recomendaciones contenidas en una NTP concreta es conveniente tener en cuenta su fecha de edición.
1. INTRODUCCIÓN
Los factores que determinan el nivel de exposición a agentes químicos son numerosos. La combinación de las características del agente (toxicología, forma física, propiedades físico-químicas como su presión de vapor, solubilidad, etc), las condiciones de uso (tipo de proceso, grado de encerramiento del mismo, medidas preventivas existentes, temperatura y presión de operación, etc), así como otros factores (individuales, características del local, etc) conducen a un amplio espectro de situaciones de exposición posibles, cuya descripción detallada requiere normalmente de un análisis pormenorizado caso a caso.
Por otra parte, la finalidad de la evaluación de riesgos es determinar las medidas preventivas que es necesario aplicar para mantener el riesgo en un nivel aceptable, de acuerdo con unos criterios de valoración previamente establecidos. La práctica de la higiene industrial muestra que con un limitado número de soluciones técnicas similares (adaptadas según la operación) se consigue mantener bajo control la mayor parte de las posibles situaciones.
En resumen pues, las situaciones de exposición son múltiples, pero las formas de controlar el riesgo son pocas y específicas. Los modelos de control banding (agrupación en bandas de control) se valen de este hecho y agrupan las situaciones de exposición en bandas homogéneas que requieren un mismo grado de control y, después, en función de la operación concreta bajo estudio proponen la medida preventiva adecuada. Su filosofía es la de invertir más recursos en determinar las medidas de control que en evaluar detalladamente el riesgo.
No todos los modelos simplificados o cualitativos son modelos de control banding, pero sí la mayoría. A este respecto cabe destacar que el modelo publicado por el INRS, es un modelo simplificado de evaluación, cuyo resultado no es la recomendación de una medida preventiva sino la categorización del riesgo en niveles. El resto de modelos existentes, con especial mención del modelo inglés por ser el primero de tipo general publicado, sí están basados en la filosofía de agrupación por bandas de control. El modelo inglés, denominado COSHH Essentials, es objeto de la Nota Técnica de Prevención 750.
En los próximos apartados se describen los grupos de medidas preventivas consideradas por los modelos cualitativos o simplificados, tomando como referencia el modelo COSHH Essentials, y cómo ello encaja dentro de la actuación preventiva frente al riesgo químico exigida por el Real Decreto 374/2001.
2. MEDIDAS DE PREVENCIÓN DEL RIESGO QUÍMICO
La mayoría de modelos cualitativos están orientados al control de la exposición. Sin embargo, hay que recordar que previamente a controlar el riesgo (en el sentido de reducir o minimizar), es necesario intentar eliminar el peligro, es decir, actuar en el origen del riesgo. El principio prioritario al abordar la prevención del riesgo químico es el de sustitución del agente peligroso por otro u otro procedimiento que no lo sea o lo sea en menor grado. Ello es aplicable ante cualquier agente o circunstancia, según lo enuncia la legislación, si bien es cierto que dadas las dificultades intrínsecas que supone normalmente un proceso de sustitución (véase la Nota Técnica de Prevención 673) es razonable dirigir el esfuerzo hacia los agentes de mayor peligrosidad, para los que se exige alcanzar los mínimos valores ambientales posibles, y también hacia los que no disponen de umbral de efecto. Tal es el caso de los agentes cancerígenos, mutágenos, sensibilizantes y bioacumulativos.
Además del principio de sustitución, los modelos cualitativos se aplican sobre la base de los denominados principios generales de prevención establecidos por el Real Decreto 374/2001: las bandas de control incorporan escalonadamente medidas preventivas más estrictas en los distintos niveles, pero siempre con la base común de los mencionados principios de prevención.
Los principios de prevención (Cuadro 1) cubren aspectos organizativos, que tienen su traducción y/o repercusión sobre aspectos técnicos (uso de mejores tecnologías, establecimiento de procedimientos adecuados, buenas prácticas de trabajo,...).
Dentro del marco general que trazan los principios de prevención existen situaciones o circunstancias que requieren medidas de carácter marcadamente técnico para poder ser aceptadas como seguras. Estas medidas, denominadas medidas específicas de prevención en el Real Decreto 374/2001 están priorizadas, de forma que no debe aceptarse o recurrirse a una medida de orden inferior si existe una de orden superior posible. En esta misma idea se fundamentan los modelos cualitativos cuando establecen unos grupos o bandas de medidas de creciente grado de rigurosidad, que se muestran en la tabla 1.
Las distintas medidas de prevención del riesgo por inhalación de agentes químicos están organizadas en 3 grupos en el Real Decreto 374/2001, que tienen su correspondencia (ver comentarios en la Tabla 2) con los grupos propuestos por la mayoría de modelos cualitativos.
Finalmente, en la tabla 3, se muestra un resumen no exhaustivo de las distintas acciones preventivas en materia de exposición a agentes químicos organizadas en ámbitos de actuación. Las medidas mencionadas comprenden los principios generales de prevención y las medidas específicas de prevención.
3. CONSIDERACIONES SOBRE AGENTES CANCERÍGENOS
Dentro de los tipos de control que prevé el modelo COSHH Essentials se ha definido el nivel 4 como una situación que requiere el estudio individualizado de la exposición y de las medidas a adoptar por parte de un higienista. Ello puede implicar la necesidad de un estudio cuantitativo de la exposición y, en cualquier caso, tomar decisiones valorando muchos más parámetros que los que intervienen en el modelo simplificado. La prevención de riesgos derivados de la exposición a agentes cancerígenos y mutágenos dispone de una normativa específica dentro del riesgo químico (RD 665/1997). No es posible establecer límites seguros para su exposición, lo cual no significa que reduciendo los niveles no se esté también reduciendo el riesgo o probabilidad de sufrir el daño.
Debe imperar el criterio de “mínima exposición posible”. Los modelos cualitativos tienen poco que decir ante la presencia de un agente cancerígeno y mutágeno: estos agentes se clasificarían siempre dentro del nivel 4 de control (evaluación por experto).
Las acciones a desarrollar pueden ser varias, encaminadas a reducir al mínimo la exposición (limitación de cantidades, del número de trabajadores expuestos, diseño de procesos, procedimientos...), probablemente a disponer de datos cuantitativos de concentración ambiental y necesariamente a la búsqueda de sustitutos. En concreto, el RD 665/1997 prevé que la producción y utilización del agente en cuestión se lleve a cabo en un sistema cerrado y trabajando en depresión siempre que no sea posible la sustitución del agente.
4. EJEMPLOS
Se expone el caso de la operación de pesado de un sólido poco pulverulento en cantidades correspondientes al rango de los kilogramos. Según las frases R del producto (R36/38) le corresponde un nivel de peligrosidad A. Aplicando el modelo COSHH Essentials se obtiene que el control requerido es de nivel 1 (ventilación por dilución) (figura 1).
Si se tratara de sólidos de nivel de peligrosidad B, según el modelo sería necesario recurrir a un sistema de extracción localizada con las características que se muestran en la figura 2.
Si se tratara de un sólido de nivel de peligrosidad C, la medida a implantar sería el confinamiento y el modelo ofrece como directriz la figura 3.
Si trasladamos el ejemplo a una operación de pintura aerográfica, las soluciones ofrecidas según los niveles de control serían las que se muestran en la figura 4 y para vitrinas de laboratorio en la figura 5.
5. COMPROBACIÓN DE LA EFICACIA DE LAS MEDIDAS DE CONTROL
Una vez implantada la medida de control es necesario, al menos desde el punto de vista técnico, tener la certeza de que es la adecuada y que cumple con la finalidad para la que ha sido prevista: mantener el riesgo por exposición al agente o agentes químicos a un nivel aceptable.
Este proceso, que requiere en cualquier caso de un juicio técnico, puede a llevarse a cabo de distinta forma pero siempre implicará una estimación (cualitativa o cuantitativa) del nivel de exposición para su comparación con un criterio de valoración que permita decidir si la situación es o no aceptable. La estimación cualitativa está basada en la experiencia del evaluador y la comparación con situaciones similares para las cuales sí se dispone de datos cuantitativos. La estimación cuantitativa implica medir las concentraciones ambientales, algo que puede hacerse a distintos niveles de profundidad, distinguiéndose, de entrada, las mediciones estadísticamente representativas de la exposición diaria de las que no lo son. Las mediciones no estadísticamente representativas (tabla 4) permiten obtener valores, normalmente sobreestimados, cuya aceptación implica también la aceptación de la exposición sufrida por el trabajador. Son más sencillos de obtener que las estadísticamente representativas, y en definitiva, sirven para confirmar la idoneidad de la medida preventiva, que es el objetivo que se persigue. Se puede establecer, además, un programa de mediciones periódicas de este tipo, y así controlar a través del tiempo que las condiciones de exposición siguen estables y controladas.
Es razonable pensar, que en aquellas operaciones para las que se acumula más experiencia (por tener datos cuantitativos previos, por estar muy representadas dentro de la empresa, por ser críticas y en consecuencia más estudiadas, etc..) la necesidad de tomar nuevos datos cuantitativos será menor que en aquellas menos conocidas por el técnico. En cualquier caso, la combinación de un modelo simplificado, apoyado con mediciones de distinta índole cuando sea necesario, es un proceso que permitirá mejorar las condiciones higiénicas de trabajo a lo largo del tiempo.
Los modelos de control banding trabajan sobre la base de la operación o tarea. La medida propuesta en cada caso es algo así como el “requisito esencial en materia de higiene industrial” que debe cumplir dicha operación. Por ello, la comparación de la idoneidad de una medida pensada para una tarea, con el respeto de un valor límite pensado para una jornada completa, no es algo directo e inmediato. En parte por este motivo no existen estudios comparativos que apoyen la eficacia de dichos modelos con resultados cuantitativos. Para ello sería necesario disponer de datos ad-hoc, es decir, mediciones sobre las tareas concretas y sus medidas implantadas, y no mediciones personales sobre un trabajador realizando varias tareas y en distintos sitios durante la jornada laboral.
Con la entrada en vigor del sistema globalmente armonizado (SGA) de clasificación y etiquetado de agentes químicos, la ficha de datos de seguridad pasará a contener un anexo sobre los escenarios de exposición, es decir, información ligada al uso concreto del agente.
Dicho anexo, que propondrá las medidas preventivas necesarias, puede ser la base sobre la que se asiente la prevención en materia de riesgo por exposición al agente químico en un futuro próximo.
BIBLIOGRAFÍA
(1) NIOSH Qualitative Risk Characterization and Management of Occupational Hazards (Control banding). A Literature Review and Critical Analysis. NIOSH Publication No. 2009-152.
(2) RUSSEL, R M; MAIDMENT S C; BROOKE, I M; TOPPING M D. An Introduction to a UK Scheme to Help Small Firms Control Health Risks from Chemicals. Ann Occup Hyg. Col 42, No, 6, pp 367-366, 1998.
(3) MAIDMENT, S C. Occupational Hygiene Considerations in the Development of a Structured Approach to Select Chemical Control Strategies. Ann Occup Hyg. Col 42, No, 6, pp 391-400, 1998.
(4) TISCHER M; BREDENDIEK-KÄMPER S; POPPEK U. Evaluation of the HSE COSHH Essentials Exposure Predictive Model on the Basis of BAuA Field Studies and Existing Substancies Exposure Data. Ann Occup Hyg Vol. 47. No. 7, pp. 557-569, 2003.
(5) ECHA EUROPE Guidance on information requirements and chemical safety assessment. Chapter R.14: Occupational exposure estimation. Version 2. Mayo 2010 http://echa.europa.eu
Legislación
(1) Real Decreto 374/2001, de 6 de abril sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo. BOE nº 104 de 1 de mayo de 2001.
(2) Real Decreto 665/1997 (modificado por Real Decreto 1124/2000 y Real Decreto 349/2003), de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo.