Preguntas técnicas frecuentes riesgos ergonómicos

Preguntas técnicas frecuentes riesgos ergonómicos

Dado que no existe normativa legal específica de ámbito nacional para evaluar el riesgo por estrés térmico debido al calor, la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo, elaborada por el Instituto, de carácter no vinculante, recomienda métodos recogidos en normas técnicas con una amplia aceptación a nivel internacional, indicando, en cada uno de ellos, la descripción, las principales ventajas y las limitaciones que presentan. Los métodos referidos se detallan a continuación:

  • Estimación del estrés térmico del hombre en el trabajo basado en el índice WBGT (norma UNE-EN 27243:1995).

El método referido ofrece un diagnóstico sencillo y rápido del riesgo de estrés térmico por calor. No obstante, no es apropiado para evaluar el estrés térmico en exposiciones muy cortas, del orden de minutos. Tampoco resulta apropiado para aplicar en ambientes calurosos próximos al confort. Por último, hay que destacar que no permite conocer los valores de las variables directamente causantes del riesgo por exposición al calor.

Para obtener más información sobre este método de evaluación se recomienda la consulta de la NTP 322: Valoración del riesgo de estrés térmico. Índice WBGT, del Instituto.

  • Determinación analítica e interpretación del estrés térmico mediante el cálculo de la sobrecarga estimada (norma UNE-EN ISO 7933:20059).

Este método describe una evaluación más rigurosa que el anterior y se utiliza para conocer los factores ambientales sobre los que actuar para controlar el riesgo, así como determinar los tiempos de exposición para los que la sobrecarga térmica es aceptable. No resulta aplicable a aquellos casos en los que los trabajadores utilicen ropas de protección especiales.

Para obtener una mayor información sobre este método de evaluación se recomienda la consulta de la NTP 922: Estrés térmico y sobrecarga térmica: evaluación de los riesgos (I) y la NTP 923: Estrés térmico y sobrecarga térmica: evaluación de los riesgos (II), del Instituto.

Asimismo, en la página web del Instituto hay disponible una herramienta que permite valorar el riesgo de estrés térmico según la metodología establecida en la norma UNE-EN ISO 7933:2005.

La Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo, elaborada por el Instituto, de carácter no vinculante, recomienda utilizar el método desarrollado por Fanger para la evaluación de ambientes térmicos moderados. Este método viene recogido en la  norma UNE-EN ISO 7730:2006 “Determinación analítica e interpretación del bienestar térmico mediante el cálculo de los índices PMV y PPD y los criterios de bienestar térmico total”.

Para obtener más información sobre este método se aconseja consultar el apéndice 4 de la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo, relativo a ambiente térmico y los siguientes documentos elaborados por el Instituto: la NTP 074: Confort térmico - Método de Fanger para su evaluación, la NTP 501: Ambiente térmico: inconfort térmico local  y la NTP 779: Bienestar térmico: criterios de diseño para ambientes térmicos confortables

Dado que no existe normativa legal específica de ámbito nacional para evaluar el riesgo por estrés térmico debido al frío, la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo, elaborada por el Instituto, de carácter no vinculante, recomienda utilizar el método “Determinación e interpretación del estrés debido al frío empleando el aislamiento requerido de la ropa (IREQ) y los efectos del enfriamiento local (norma UNE-EN ISO 11079:2009)”.

El método referido resulta aplicable tanto en locales cerrados como al aire libre. Su empleo queda limitado en ambientes con temperatura inferior a 10oC y especialmente en los trabajos que, por las características del proceso, deban realizarse en ambientes fríos.

Para obtener más información sobre este método se aconseja consultar el apéndice 4 de la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo, relativo a ambiente térmico. También se recomienda la consulta de la NTP 462: Estrés por frío: evaluación de las exposiciones laborales, la NTP 1036: Estrés por frío (I)  y la NTP 1037: Estrés por frío (II), del Instituto.

En la evaluación de tareas compuestas de manipulación de cargas no es adecuado sumar los índices de las tareas simples ya que de esta forma se estaría sobreestimando el riesgo existente. Tampoco se considera correcto realizar un promedio de los índices simples porque entonces se estaría subestimando el riesgo.

La evaluación correcta consiste en el cálculo del índice de levantamiento compuesto mediante la ecuación del NIOSH siempre que no varíen las condiciones de manipulación. Una explicación de dicho método así como  un ejemplo de aplicación puede encontrarse en la NTP 477: Levantamiento manual de cargas: ecuación del NIOSH.

Cuando las condiciones de manipulación sean variables, hay que utilizar el método del índice variable Evaluación detallada del riesgo Aplicación para la evaluación del riesgo por levantamiento de cargas en tareas complejas y variables 

Ambos métodos de evaluación siguen las recomendaciones recogidas en las normas UNE-EN 1005-2:2004 Seguridad de las máquinas. Comportamiento físico del ser humano. Parte 2: Manejo de máquinas y de sus partes componentes e ISO 11228-1:2003 Ergonomics - Manual handling - Part 1: Lifting and carrying.

No existe un único método adecuado a todas las situaciones. La experiencia y conocimientos técnicos determinarán el método más adecuado para cada actividad o tarea específica.

No obstante, para la evaluación de las posturas de trabajo, se recomienda actuar en tres niveles. En un primer nivel se identificaría el riesgo; en un segundo nivel se realizaría una evaluación sencilla y el tercer nivel correspondería a una evaluación detallada que sólo la podría realizar un experto en Ergonomía. Existen una serie de normas tanto internacionales como europeas que pueden servir de referencia así como otros criterios técnicos:

Para una evaluación de nivel 2 el método de referencia es el propuesto por la ISO 11226:200.

Para una evaluación de nivel 3 el método de referencia es el propuesto en la norma UNE-EN 1005-4: 2005.

Otros métodos que se pueden emplear son:

Puede obtener más información en el apartado de ergonomía.

El empuje y la tracción de cargas es una acción específica dentro de la manipulación manual de cargas. Para este tipo de tareas se dispone de una serie de métodos.

Se recomienda actuar en tres niveles. En un primer nivel se identificaría el riesgo, en un segundo nivel se realizaría una evaluación sencilla. El tercer nivel correspondería a una evaluación detallada que sólo la podría realizar expertos en ergonomía. Existen una serie de normas tanto internacionales como europeas que pueden servir de referencia, así como otros criterios técnicos:

El método 1 de la norma ISO 11228-2: 2007 Estimación y evaluación general del riesgo, permite realizar una evaluación sencilla y el método 2 de la norma ISO 11228-2: 2007 Estimación y evaluación especializada del riesgo, permite realizar la evaluación detallada. Se pueden emplear otros métodos como las tablas de Snook y Ciriello.

El calculador del Instituto, Manipulación manual de cargas. Valores límite en operaciones de empuje, arrastre y transporte,  es una herramienta para ayudar a la realización de evaluaciones de este tipo.

Puede obtener más información en el apartado de ergonomía.

No existe un único método adecuado a todas las situaciones. La experiencia y conocimientos técnicos determinarán el método más adecuado para cada actividad o tarea específica.

No obstante, para la evaluación de transporte manual de cargas, se debe acudir en primer lugar al Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

En este caso se pueden emplear la metodología incluida en la Guía Técnica del INSST y los apartados 4.3.3. de la norma técnica ISO 11228-1:2003 como método más específico.

Por último se puede recurrir a las tablas de Snook y Ciriello y al manual Handling assessment charts (MAC) como criterios técnicos de prestigio.

Puede obtener más información en el apartado de ergonomía.

Para evaluar los riesgos derivados de las tareas de movilización de pacientes en el ámbito hospitalario se han desarrollado una serie de métodos específicos. El más extendido en España es el MAPO (Movimiento y Asistencia de los Pacientes Hospitalizados). La NTP 907: Evaluación del riesgo por manipulación manual de pacientes: método mapo describe este método.

Hay otros métodos que también se pueden emplear como el REBA, el Til Thermometer, el PTAI o el Dortmund Approach.

La ISO/TR 12296:2012 Ergonomía. Manipulación manual de personas en el sector hospitalario, propone una serie de métodos entre los que se encuentra tanto el MAPO como el resto de los mencionados previamente.

Puede obtener más información en el apartado de ergonomía.

Riesgos Psicologico la 1º de FISCO

 

FPSICO 3.1

FPSICO 4.0

EXPORTAR DATOS

No permite exportar datos descriptivos.

Permite exportar datos descriptivos en formato Excel.

IMPORTAR DATOS

Permite importar datos en formato .txt.

Permite importar datos en formato .txt y .mdb diferenciando entre estudios completos o solo las unidades de análisis del estudio.

INFORMES

Informe valorativo en base a la muestra seleccionada.

Informe descriptivo para el total de la población.

Informe agrupado en base a la muestra seleccionada.

Informe comparativo de las distintas categorías de la unidad de análisis seleccionada.

ACCESO APLICACIÓN

Sin restricciones.

Es necesaria una contraseña.

UNIDADES DE ANÁLISIS

NÚMERO

Es obligatorio establecer al menos 1 y como máximo 100.

No es obligatorio establecer unidades de análisis y el nº máximo es ilimitado.

NÚMERO DE CATEGORIAS

Máximo 9.

Ilimitado.

CUESTIONARIO

UNIDADES DE ANÁLISIS

Las preguntas variables se deben anexar manualmente al cuestionario en la versión para imprimir.

Las preguntas variables se incluyen automáticamente al principio del cuestionario, también en la versión para imprimir.

INSTRUCCIONES

No permite establecer unas instrucciones, recomendaciones o indicaciones previas a su realización para los trabajadores.

Sí permite establecer unas instrucciones, recomendaciones o indicaciones previas a su realización para los trabajadores.

IDIOMA

Español.

Castellano, gallego, catalán, euskera, inglés y español internacional.

EN PAPEL

Obligatorio trasladar las respuestas de los 89 ítems, incluso si el trabajador deja preguntas sin contestar.

No es obligatorio trasladar las respuestas de los 89 ítems, si el trabajador deja preguntas sin contestar, se pueden dejar en blanco. Los cuestionarios incompletos no serán valorados pero se podrá acceder a su información.

 

El Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores, establece en su artículo 3 la obligatoriedad, por parte del empresario, de realizar la evaluación del riesgo cuando no pueda evitarse la necesidad de manipulación manual de las cargas.

Las características específicas de este colectivo de pacientes (en ocasiones se pueden producir reacciones y movimientos de estos pacientes imprevisibles: pueden tirarse al suelo, llegar a agredir a sus cuidadores, negarse a colaborar, etc.) puede dificultar la aplicación de cualquier método de valoración del riesgo ergonómico pero no la impiden.

Hay métodos específicos para la valoración de la movilización de pacientes que se adecuan a este tipo de tareas como son los siguientes:

Ambos métodos se recogen en la norma internacional ISO/TR 12296:2012 Ergonomics -- Manual handling of people in the healthcare sector.

Puede obtener más información en el apartado de ergonomía. 

No existe un único método adecuado a todas las situaciones. La experiencia y conocimientos técnicos determinarán el método más adecuado para cada actividad o tarea específica.

No obstante, para la evaluación de las tareas repetitivas asociadas a los trastornos musculoesqueléticos se recomienda actuar en tres niveles. En un primer nivel se identificaría el riesgo; en un segundo nivel se realizaría una evaluación sencilla; y el tercer nivel correspondería a una evaluación detallada que sólo la podría realizar un experto en Ergonomía. Existen una serie de normas tanto internacionales como europeas que pueden servir de referencia, así como otros criterios técnicos:

Para el nivel 2 se dispone del Checklist proporcionado por la ISO 11228-3:2007 y del Método 1 de la Norma UNE-EN 1005-5:2007.

Para el nivel 3 se dispone del método OCRA (Occupational Repetitive Action).

Otros métodos que se pueden emplear son: Checklist OCRA, Strain Index, Checklist Keyserling.

Puede obtener más información en el apartado de ergonomía. 

Las condiciones de iluminación en el ámbito laboral vienen reguladas en el artículo 8 y anexo IV del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Se indica que la iluminación será acorde con las exigencias visuales de la tarea desarrollada y considerará los riesgos para la salud dependientes de las condiciones de visibilidad.

En el anexo IV se indican los niveles mínimos de iluminación de los lugares de trabajo en función de la exigencia visual de la tarea y del local.

Zona o parte del lugar de trabajo

Nivel mínimo de iluminación (lux)

  • Zonas donde se ejecuten tareas con:
  1. Bajas exigencias visuales
  2. Exigencias visuales moderadas
  3. Exigencias visuales altas
  4. Exigencias visuales muy altas

100

200

500

1000

  • Áreas o locales de uso ocasional

50

  • Áreas o locales de uso habitual

100

  • Vías de circulación de uso ocasional

25

  • Vías de circulación de uso habitual

50

Estos niveles mínimos deberán duplicarse cuando concurran las siguientes circunstancias:

En las áreas o locales de uso general y en las vías de circulación, cuando existan riesgos apreciables de caídas, choques u otros accidentes.

Donde se efectúen tareas en las que un error de apreciación pueda suponer un peligro para el trabajador que las ejecuta o para terceros o cuando el contraste de luminancias o de color entre el objeto a visualizar y el fondo sobre el que se encuentra sea muy débil.

En la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de Trabajo, se puede encontrar más información referida a la iluminación en lugares de trabajo, en el apéndice VI.

El artículo 2.c) de Real Decreto 488/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización define “trabajador usuario de PVD” como “aquel que habitualmente y durante una parte relevante de su trabajo normal utilice un equipo con pantalla de visualización”.

La Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de equipos con Pantallas de Visualización, elaborada por el Instituto, de carácter no vinculante, proporciona una serie de criterios para interpretar el término “usuario”.

Estos criterios son:

Todos los trabajadores que superen las 4 horas diarias o 20 horas semanales de trabajo efectivo con dichos equipos se considerarán “trabajadores” usuarios de PVD.

Quedarán excluidos aquellos trabajadores cuyo trabajo efectivo con pantallas de visualización sea inferior a 2 horas diarias o 10 horas semanales.

En una situación intermedia, trabajadores que realicen entre 2 y 4 horas diarias (o 10 a 20 horas semanales) de trabajo efectivo con estos equipos deberán cumplir al menos 5 de los requisitos que se indican en la guía.

No obstante, para definir si el real decreto es de aplicación, hay que asegurarse previamente de que el puesto de trabajo no forma parte de las exclusiones de esta normativa.

Los riesgos fundamentales a los que están expuestos los trabajadores usuarios de PVD son:

  • Los relativos a la fatiga visual y ocular
  • Los trastornos musculoesqueléticos
  • Los derivados de la carga mental

Estos riesgos fundamentales pueden verse agravados por el diseño incorrecto del puesto, la organización del trabajo, las condiciones del lugar de trabajo, etc. No obstante, dependiendo de las características de los puestos, los trabajadores podrán tener otro tipo de riesgos.

En líneas generales las medidas a adoptar se agrupan en los siguientes ámbitos:

  • Correcto diseño del puesto de trabajo: monitores de buena calidad, iluminación adecuada y sin reflejos, etc.
  • Garantía de la formación e información de los trabajadores
  • Correcta organización del puesto de trabajo, muy ligado a la exposición prolongada que genera fatiga visual y carga mental: pausas, cambios de actividad, etc.

No está legislado el tiempo máximo de permanencia ante una PVD.

Dado que las tareas pueden ser de diferente naturaleza y características, dependerá del tipo de trabajo que se realice, de las características del puesto en general y de las características individuales. Todo ello debe ser valorado a través de la correspondiente evaluación de riesgos, que debe indicar el tiempo promedio de utilización diaria y el tiempo máximo de atención continuada que permiten dichas tareas. Es muy importante adecuar correctamente las pausas, la alternancia con otras tareas que no impliquen uso de PVD y descansos adecuados a las características del puesto.

La naturaleza de las pausas y descansos dependerán de las características de las tareas concretas que se realicen. La Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de equipos con Pantallas de Visualización, elaborada por el Instituto de carácter no vinculante, da unas orientaciones respecto a las pausas que deberían disfrutar los usuarios:

  • Las pausas deberían ser introducidas antes de que sobrevenga la fatiga.
  • El tiempo de las pausas no debe ser recuperado aumentando, por ejemplo, el ritmo de trabajo durante los períodos de actividad.
  • Resultan más eficaces las pausas cortas y frecuentes que las pausas largas y escasas. Por ejemplo: mejor pausas de 10 minutos cada hora de trabajo continuo que realizar pausas de 20 minutos cada dos horas de trabajo.
  • Siempre que sea posible las pausas deben hacerse lejos de la pantalla y deben permitir al trabajador relajar la vista (por ejemplo, mirando algunas escenas lejanas), cambiar de postura, dar algunos pasos, etc.
  • En la formación e información de los trabajadores usuarios se puede incluir alguna tabla sencilla de ejercicios visuales y musculares que ayuden a relajar la vista y el sistema musculoesquelético durante las pausas.

A título orientativo, se recomienda establecer pausas de unos 10 o 15 minutos por cada 90 minutos de trabajo con la pantalla; no obstante, en tareas que requieran el mantenimiento de una gran atención conviene realizar al menos una pausa de 10 minutos cada 60 minutos. En el extremo contrario, se podría reducir la frecuencia de las pausas, pero sin hacer menos de una cada dos horas de trabajo con la pantalla.

Siempre que la actividad lo permita, es mejor que un trabajador formado adecuadamente se autoadministre las pausas y su ritmo de trabajo.

La Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo, elaborada por el Instituto, de carácter no vinculante, recomienda utilizar el método desarrollado por Fanger para la evaluación de ambientes térmicos moderados. Este método viene recogido en la  norma UNE-EN ISO 7730:2006 “Determinación analítica e interpretación del bienestar térmico mediante el cálculo de los índices PMV y PPD y los criterios de bienestar térmico total”.

Para obtener más información sobre este método se aconseja consultar el apéndice 4 de la Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo, relativo a ambiente térmico y los siguientes documentos elaborados por el Instituto: la NTP 074: Confort térmico - Método de Fanger para su evaluación , la NTP 501: Ambiente térmico: inconfort térmico local  y la NTP 779: Bienestar térmico: criterios de diseño para ambientes térmicos confortables

La exposición a las condiciones ambientales en el ámbito laboral viene regulada en el artículo 7 y el anexo III del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. Esta norma determina uno rango de temperatura a respetar entre 17oC y 27oC en oficinas.

La Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de Trabajo, elaborada por el Instituto, de carácter no vinculante, recomienda en ausencia de radiación térmica, corrientes de aire y uso de ropa acorde a la estación climática, un intervalo de temperatura para oficina entre 20-24oC en invierno y entre 23-26 oC en verano.

La norma técnica UNE-EN ISO 9920:2009. Ergonomía del ambiente térmico. Determinación del aislamiento de la vestimenta. Estimación del aislamiento térmico y de la resistencia a la evaporación de un conjunto de ropa establece métodos para la estimación de las características térmicas de un conjunto de ropa (resistencia a la pérdida de calor seco y de calor por evaporación), basándose en los valores correspondientes de prendas, conjuntos de prendas y tejidos conocidos. También considera la influencia del movimiento del cuerpo y de la penetración del aire sobre el aislamiento térmico y la resistencia a la evaporación.

Hay una gran diversidad de lámparas LED en el mercado. Dependiendo de la adecuada elección de las lámparas o luminarias, las características de la luz se verán más o menos alteradas. El espectro de luz visible que emite cada fuente de luz (LED, halógena, fluorescente…) es diferente. En el caso del espectro de una lámpara LED es continuo mientras que otras tecnologías no (por ejemplo, fluorescente), esto implica que la luz emitida a través de este tipo de lámparas puede resultar menos fatigante a la vista, siempre y cuando el resto de las características sean las adecuadas.

En ocasiones, se escogen lámparas o luminarias LED con ángulos de apertura del haz de luz menor que las lámparas convencionales y esto puede ocasionar en sombras y desequilibrios de las luminancias. Otro problema que en ocasiones surge es la elección de LED con una tonalidad más fría que la que se disponía anteriormente. En este caso la apariencia del entorno es poco acogedora.

Un luxómetro es un equipo para medir el nivel de iluminación. Dispone de una célula fotoeléctrica. Es decir: cuando incide la luz sobre la célula, se produce una corriente de electrones, señal eléctrica, proporcional al haz de luz recibido. Para que la señal se ajuste adecuadamente este luxómetro debe disponer de corrección de coseno, así se evitan los errores procedentes del ángulo de incidencia del haz de luz, y también debe disponer de respuesta espectral corregida según el tipo de luz a medir.

Por último, otro aspecto importante es el de la calibración periódica según indique el fabricante.

Existen diversos métodos que permiten conocer los factores de riesgo de carga de trabajo y algunos se pueden calcular midiendo la penosidad del trabajo (aplicando, por ejemplo, los métodos recogidos en la UNE 8996:2005 “Determinación del consumo metabólico”), las pausas y/o los tiempos necesarios para la recuperación física del trabajador.

El criterio técnico aceptado universalmente es el que indica que la carga de trabajo empieza a ser pesada a partir de las 4 kcal/min. Por ello, las principales fórmulas para el cálculo de pausas tiene este parámetro como base para su cálculo. Así lo muestra, por ejemplo, la fórmula, ampliamente utilizada, de Lehman y Spitzer para el cálculo del tiempo de reposo en función del consumo energético:

D = (M/4-1) x 100

Donde:

D = Duración del reposo en % de la duración del trabajo

M = Kilocalorías/minuto consumidas en la realización del trabajo

Hay que tener en cuenta, si se quieren aplicar otros métodos que suelen utilizarse en los departamentos de métodos y tiempos, que los suplementos de tiempo realizados mediante algunas tablas que existen en el mercado suelen estar calculados basándose en la tarea, no en la persona, por lo que puede haber algunas personas para las cuales estos tiempos resultan inadecuados.

Para más información puede consultar la NTP 916: El descanso en el trabajo (I): pausas.