Vigilancia de la salud

El empresario debe garantizar que, integrada en la planificación de la actividad preventiva, se realiza una vigilancia adecuada y específica de la salud de los trabajadores en relación con los riesgos por exposición a agentes biológicos.

El Ministerio de Sanidad establece los protocolos de vigilancia sanitaria específica de los trabajadores que sirven de base para establecer el programa de vigilancia de la salud en la empresa.

Los resultados de la vigilancia de la salud se deben recoger y mantener actualizados en el historial médico individual de cada trabajador y mediante su valoración se puede: 

  1. identificar los trabajadores especialmente sensibles en relación con riesgo biológico,
  2. establecer si el estado de salud del trabajador puede constituir un peligro para el mismo y/o para terceros y
  3. planificar unas adecuadas medidas preventivas como: programas de vacunación o profilaxis; medidas preventivas adicionales o especiales en casos de embarazo, lactancia o de sensibilización a algún contaminante de origen biológico o cuando se rechace la vacunación; y programas de formación y sensibilización.

Atendiendo a lo anterior la vigilancia de la salud es una herramienta fundamental para determinar el estado de salud y de inmunización o vacunación del trabajador y para evaluar y detectar precozmente los daños relacionados con la exposición a agentes biológicos.


Vacunación

La vacunación del trabajador es una medida preventiva fundamental. Un trabajador vacunado o inmunizado frente al agente biológico al que está expuesto tiene menor riesgo de infectarse y, por tanto, de convertirse en foco de infección o de transmitir la infección a otros. Es por esto que, cuando exista riesgo por exposición a agentes biológicos para los que haya vacunas eficaces, éstas deberán ponerse a disposición de los trabajadores, informándoles de las ventajas e inconvenientes de las mismas.