Fichas de selección y uso de protección piernas y pies

 

 


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  • Para que un uniforme de trabajo sea considerado un equipo de protección individual (EPI) debe proteger al usuario contra uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud y su seguridad. Si este es el caso, para que pueda ser legalmente comercializado en el ámbito de la Unión Europea, se requiere que cumpla con determinados requisitos de salud y seguridad, de forma que se preserve la salud y se garantice la seguridad de sus usuarios potenciales. Tales exigencias, así como el proceso establecido para verificar su cumplimiento, están descritas en el Reglamento (UE) 2016/425, del Parlamento y del Consejo, de 9 de marzo de 2016 relativo a los equipos de protección individual y por el que se deroga la Directiva 89/686/CEE del Consejo.

    En función de sus características protectoras, el fabricante puede clasificar el equipo en tres categorías diferentes (I, II y III) y, en consecuencia, antes de colocar el marcado CE de conformidad, el fabricante debe seguir el procedimiento de evaluación de la conformidad que corresponda.

    Si el uniforme no protege frente a ningún riesgo de forma específica y se utiliza únicamente para preservar la ropa personal o identificar a un colectivo, no es un EPI y, por tanto, no debe llevar marcado CE.

  • El calzado para uso profesional, de seguridad, de protección y de trabajo debe cumplir uno de los siguientes requisitos de resistencia al deslizamiento:

    1. Resistencia al deslizamiento sobre suelo de baldosa cerámica con lauril sulfato sódico (marcado SRA),
    2. Resistencia al deslizamiento sobre suelo de acero con glicerina (marcado SRB),
    3. Resistencia al deslizamiento sobre baldosa cerámica con lauril sulfato sódico y sobre suelo de acero con glicerina (marcado SRC).

    Se seleccionará el que mejor se adecúe a las condiciones de trabajo existentes.

  • Sí, un calzado tipo zueco, con o sin tira de sujeción en el talón, puede considerarse equipo de protección individual y estar certificado según el RD 1407/1992, siempre que cumpla las exigencias esenciales que le sean de aplicación.

    A pesar de lo anterior, su uso, en general no recomendable desde un punto de vista biomecánico, debe estar limitado a situaciones compatibles con los resultados de la preceptiva evaluación de riesgos.

  • De acuerdo con la Resolución de 25 de abril de 1996, de la Dirección General de Calidad y Seguridad Industrial, todo calzado diseñado y fabricado para proteger frente al riesgo de caída por deslizamiento se considera EPI de categoría II. Por tanto, le aplica el procedimiento de evaluación establecido en el RD 1407/1992 para esta categoría de EPI.

  • El calzado destinado a proporcionar al conductor de motocicletas, ya sea durante un uso profesional o privado, un cierto grado de protección mecánica en caso de accidente se considera equipo de protección individual de categoría 2 y debe estar certificado, llevar el marcado CE y referencia a la norma técnica armonizada UNE-EN 13634:2012 (EN 13634:2010).

    Sin embargo, el calzado destinado a ser usado por motociclistas durante el desarrollo de una actividad profesional para la protección solo de las condiciones atmosféricas, que no sean ni excepcionales ni extremas, se considera equipo de protección individual de categoría 1 y deberá llevar el marcado CE. No obstante, si el uso previsto es privado, el calzado está fuera del alcance del Real Decreto 1407/1992 y por tanto, no llevará el correspondiente marcado CE de conformidad