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¿Qué medidas preventivas y de protección se pueden llevar adoptar?

19/06/2018

En caso de ser necesario adoptar medidas preventivas, como siempre, deberán seguirse los principios de la acción preventiva establecidos en la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales. La medida más eficaz siempre será eliminar la posibilidad de que existan CEM mediante la utilización de tecnologías alternativas o limitar su emisión mediante la adquisición de equipos con medidas de protección intrínsecas.

La eliminación del riesgo, por lo general, sólo será posible en los casos en que se esté en la fase de diseño del proceso. Cuando las tecnologías y equipos ya estén implantados se pueden aplicar, entre otras, las siguientes medidas adicionales:

Medidas técnicas:

  • Apantallamientos de los campos, tanto activos como pasivos.
  • Limitación del acceso a las zonas peligrosas.
  • Uso de dispositivos con enclavamiento y bloqueo, que impidan el funcionamiento de los equipos cuando un trabajador está en la zona peligrosa, equipos de protección sensible o dispositivos de mando a dos manos.
  • Paradas de emergencia.
  • Puesta a tierra de los elementos conductores, para evitar la descarga de chispas

Medidas organizativas:

  • Delimitación y restricción de acceso.
  • Uso de señales y avisos de seguridad, entre los que se pueden incluir marcas en el suelo que delimiten el área de influencia de CEM por encima de los límites de exposición profesional.
  • Procedimientos de trabajo escritos.
  • Información y formación.
  • Correcto diseño de los puestos de trabajo, de manera que no se sitúe a los trabajadores en las áreas peligrosas.
  • Buenas prácticas, por ejemplo, evitar desplazamientos rápidos en presencia de campos magnéticos estáticos intensos.
  • Coordinación de actividades empresariales.
  • Implantación de un plan de emergencia.

¿Cómo afectan a los trabajadores los campos electromagnéticos?

19/06/2018

Los efectos de los campos electromagnéticos en el organismo humano llevan años estudiándose. Existen efectos constatados a corto plazo, como pueden ser el calentamiento de los tejidos o la inducción de corrientes en las extremidades, que son los que pretende prevenir la normativa de seguridad y salud vigente. Los efectos a corto plazo desaparecen cuando cesa la exposición.

Por el momento, no existen evidencias contrastadas de efectos debidos a exposiciones a largo plazo, es decir, debidas a exposiciones sucesivas a campos electromagnéticos de baja intensidad; a pesar de que se han realizado un gran número de estudios en las últimas décadas éstos no han permitido llegar a una conclusión sólida.

Los efectos de los CEM en la salud van a depender fundamentalmente de la frecuencia y de la intensidad del campo.

Los efectos directos son los siguientes:

  • Vértigo y náuseas, provocados por campos magnéticos estáticos (normalmente asociados con el movimiento, pero que también pueden darse sin él).
  • Efectos sobre órganos sensoriales, nervios y músculos, debidos a campos de baja frecuencia (hasta 100 kHz).
  • Calentamiento del cuerpo entero o de partes de este, debido a campos de alta frecuencia (a partir de 10 MHz); por encima de unos cuantos GHz, el calentamiento se limita cada vez más a la superficie del cuerpo.
  • Efectos sobre los nervios y músculos, y calentamiento, debidos a frecuencias intermedias (10-100 MHz).

Los efectos indirectos se deben a la presencia de objetos en el campo. Entre ellos podemos encontrar, por ejemplo:

  • Interferencias con dispositivos o equipos médicos implantados activos, tales como los marcapasos o los desfibriladores cardíacos.
  • Riesgo de proyección de objetos ferromagnéticos sueltos en campos magnéticos estáticos.
  • Incendios o explosiones resultantes de la ignición de materiales inflamables o explosivos.
  • Efectos sobre la metralla, pírsines, tatuajes y arte corporal.
  • Activación involuntaria de detonadores.
  • Choques eléctricos o quemaduras producidos por corrientes de contacto con objetos conductores (no se incluyen los contactos con conductores en tensión).

¿Qué tipos de campos electromagnéticos existen?

19/06/2018

Al igual que ocurre con el resto de ondas electromagnéticas, las clasificadas como campos electromagnéticos se pueden dividir en varias subclases en función de sus características físicas de frecuencia y longitud de onda. Cada uno de estos tipos tendrá unos rangos de energía asociados y por lo tanto unos efectos característicos al interactuar con la materia.

Los campos estáticos, sin embargo, no tienen asociada ninguna radiación, es decir, no implican una propagación de energía. Se pueden asemejar a una onda electromagnética de frecuencia 0 Hz.

Campos eléctricos estáticos.

Se originan por la presencia de cargas eléctricas sin que exista una corriente. Toda carga crea a su alrededor un campo eléctrico (E). E es una magnitud vectorial por lo que tendrá un valor numérico, una dirección y un sentido. Los campos estáticos no varían en el tiempo.

Campos magnéticos estáticos.

Los campos magnéticos (H) son producidos por cargas en movimiento, es decir, por corrientes eléctricas o bien por imanes permanentes. H también es una magnitud vectorial. El campo magnético también puede especificarse con otra magnitud vectorial: densidad de flujo magnético (B).

Los campos magnéticos estáticos se originan por imanes permanentes o por electricidad circulando en forma de corriente continua.

Campos electromagnéticos variables en el tiempo y radiación.

Las cargas que se mueven de forma no uniforme, es decir, con corriente alterna (según una frecuencia en Hz) generan campos electromagnéticos variables. A la sucesión oscilante de campos eléctricos y magnéticos asociados viajando por el espacio se le denomina onda electromagnética.

Tipos de campos variables:

  • Campos de frecuencias extremadamente bajas (ELF). Se encuentran en el rango de frecuencia de 3 Hz a 3 kHz. Las fuentes más comunes de este tipo de cambpos son las redes de distribución eléctrica y los aparatos eléctricos que funcionan a 50 Hz.
  • Campos de radiofrecuencia. Tienen un intervalo de frecuencias entre 3 kHz y 300 MHz. Algunos ejemplos de fuentes que generan este tipo de campos son las cocinas de inducción, las antenas de radiodifusión modulada o los equipos de soldadura al arco.
  • Microondas o campos de frecuencia alta. Tienen un rango de frecuencias entre 300 MHz y 300 GHz. Algunos ejemplos de fuentes son los hornos microondas o los radares de tráfico.