null Doble marco normativo

 

Los EPI están sometidos a un “doble marco normativo”: desde la óptica de la seguridad y salud en el trabajo, el Real Decreto 773/1997 establece las disposiciones mínimas para garantizar una protección adecuada del trabajador/a durante su utilización y desde el punto de vista de la seguridad del producto el Reglamento (UE) 2016/4251  establece los requisitos que deben cumplir los EPI, desde su diseño y fabricación hasta su comercialización, con el fin de garantizar la salud y seguridad de los usuarios.


Originariamente este doble enfoque fue planteado con el fin de que las legislaciones fueran complementarias, ya que la protección de los trabajadores hace necesario fijar las condiciones que deben cumplir los EPI desde su diseño y fabricación hasta su comercialización y, paralelamente, establecer las condiciones mínimas de seguridad y salud para su correcta utilización. En consecuencia será necesario conocer y considerar los conceptos establecidos en ambas disposiciones.

 

Además de la legislación básica mencionada y los preceptos generales contenidos en la Ley de prevención de Riesgos Laborales (LPRL) habrá que tener en cuenta, cuando sea aplicable, normativa más específica como por ejemplo la relativa a agentes químicos, amianto, ruido, riesgo eléctrico, equipos de trabajo etc.

 

1 El Reglamento (UE) 2016/425 deroga la Directiva 89/686/CEE, que en su día fue traspuesta al ordenamiento jurídico español mediante el Real Decreto 1407/92. Los Reglamentos europeos a diferencia de las directivas, son de aplicación directa y no precisan trasposición.