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Características del sector

Según las conclusiones del Diagnóstico de situación del sector agrario, en el que se estudiaron las condiciones de trabajo a partir del análisis de siniestralidad, se pueden extraer importantes conclusiones.

Los trabajadores del sector se caracterizan por ser mayoritariamente hombres, con un predominio en todas las actividades agrarias y ganaderas, que en silvicultura llega a superar el 90%. También se trata de una población más envejecida que la media, especialmente en ganadería, siendo aquí la silvicultura la excepción.

El nivel de formación de los trabajadores es bajo, estando por debajo de la media, especialmente en las actividades agrarias y ganaderas, donde más del 70% de los trabajadores solo han finalizado la primera etapa de educación secundaria. Estos datos son coherentes con los que ofrece el análisis de las ocupaciones en el sector, con una mayoría de trabajadores ocupando puestos de menor nivel y especialización de las competencias en detrimento de trabajadores en tareas de dirección y personal técnico y profesionales.

Se trata de un sector en el que predominan los autónomos y microempresas, existiendo comparativamente una proporción elevada de cooperativistas. Además, uno de los principales problemas en el sector es la dispersión de los centros de trabajo, así como la distancia a centros de población y en muchas ocasiones un acceso difícil.

En la siguiente tabla se observa como la situación profesional difiere bastante del total de actividades (con la excepción de Silvicultura), existiendo una proporción de empresarios con o sin asalariados mucho más elevada en detrimento de la proporción de asalariados.

 

 

La temporalidad de los distintos cultivos lleva a una elevada estacionalidad de las tareas que genera una alta presión de tiempo en época de recolección por ejemplo. Y esto nos lleva a una alta temporalidad en la contratación. El porcentaje de contratos temporales es mucho más alto en este sector que en el total de las actividades llegando a ser superior al 70% en la actividad agraria.

Al requerir mucha mano de obra en poco tiempo y no requerirse en muchos casos una formación especial, se recurre con frecuencia a trabajadores de otras nacionalidades que en ocasiones no conocen bien el idioma e incluso provienen de culturas diferentes que pueden llevar a una visión del riesgo distinta.

En estas explotaciones se realizan un elevado número de tareas diferentes ya que, aparte de que la propia actividad agraria y/o ganadera es de por sí bastante variable, se llevan a cabo tareas de mantenimiento de las instalaciones por ejemplo con una serie de riesgos añadidos a la propia actividad.