null ¿Qué medidas preventivas se pueden adoptar frente al estrés?

¿Qué medidas preventivas se pueden adoptar frente al estrés?

Las actividades encaminadas a la prevención del estrés en el trabajo incluyen intervenciones en la organización y el individuo, aunque se deben adoptar medidas preferentemente organizativas y colectivas antes de aplicar medidas individuales, siguiendo los principios acción preventiva (art. 15 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales)

 

De hecho, la prevención del estrés laboral comienza en el proceso de diseño de la misma organización. La estructura y la cultura presente en la empresa desde su nacimiento, son piezas clave para el control del estrés laboral.

 

Entre las principales medidas que se pueden adoptar a nivel organizativo están: 

  • El diseño o rediseño adecuado de los puestos de trabajo.
  • El rediseño de los sistemas de trabajo, mediante enriquecimiento de puestos, ampliación de tareas, creación de grupos de trabajo, etc.
  • La organización de la jornada laboral y tiempos de trabajo, incluyendo turnos, descansos y pausas.
  • Realización de una adecuada política de personal, que tenga en cuenta las demandas y necesidades de los trabajadores y que les dote de los recursos adecuados mediante programas de planificación de carreras, de formación continua, etc. 
  • Estilo de dirección y liderazgo que permitan la participación de los trabajadores, proporcionen feed-back adecuados sobre desempeño y sean motivadores.
  • Definición clara de las competencias de los trabajadores.
  • Diseño o rediseño de sistemas de información y canales de comunicación adecuados.
  • Etc.

 

Para que la implantación de estas medidas tenga éxito se tendrá en cuenta que: 

  • Las modificaciones deben llevarse a cabo contando con la participación activa de los trabajadores y sus representantes.
  • Es aconsejable instaurar los cambios de manera progresiva para ir evaluando su efectividad.
  • Es muy frecuente que las medidas implantadas requieran de ciertos ajustes para su optimización.

 

Complementariamente a las actuaciones anteriores, se puede intervenir sobre los trabajadores mediante la ampliación y mejora de las estrategias individuales de afrontamiento, especialmente en los casos en los que es difícil aplicar determinadas medidas organizativas. Se trata de ampliar y mejorar mediante la formación los recursos personales de los trabajadores para afrontar las situaciones cotidianas, reduciendo así el desequilibrio que produce la situación de estrés.